Niños cada vez más pequeños consumen drogas en Bolivia Especialistas en el tema señalan que una de las principales causas para que un niño se vuelva consumidor de drogas es el exceso de libertad y la falta de control de parte de los padres. Los sobres de las drogas son accesibles para los estudiantes.
Niños cada vez más pequeños se introducen al consumo de algún tipo de estupefaciente (sustancias narcóticas adictivas que producen relajación y pérdida de sensibilidad), así como de tabaco (cigarrillos) y/o alcohol.
“El consumo de drogas en niños menores de edad se está incrementado cada vez más. Antes, el factor de riesgo era desde los 15 años para adelante, ahora hay niños que consumen inhalantes desde los 10 ó 12 años, es una situación crítica”, señaló Guillermo Tapia, jefe Administrativo del Instituto de Tratamiento, Rehabilitación, Reinserción Social e Investigación en Drogodependencia (Intraid).
El más reciente estudio comparativo realizado por Naciones Unidas sobre el consumo de drogas en la población escolar de secundaria en Bolivia, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay establece que, en el caso del país, el 26,86% de los estudiantes de 14 o menos años de edad consume tabaco, el 20,68% ingiere alcohol, el 10,77% toma tranquilizantes y el 4,51% utiliza estimulantes.
Estas dos últimas también son consideradas drogas ilícitas.
El estudio determina además que el consumo de marihuana en este mismo grupo poblacional llega al 2,29 por ciento, el de pasta base al 1,19 por ciento y el de cocaína al 1,26 por ciento.
Otra droga que tiene presencia en el consumo de los escolares bolivianos es el éxtasis. El 1,06 por ciento de los escolares lo consume y el 2,72 por ciento opta por inhalables como la clefa o el tiner, ambos alucinógenos.
Tapia explicó que el consumo de drogas desde tan temprana edad es multicausal y multifactorial, aunque “uno de los problemas fundamentales por los que se ha incrementado el consumo a temprana edad es que hay mayor libertad. Los padres trabajan y los chicos están en su libre albedrío, no hay control, especialmente en el estrato bajo”.
Sin embargo, dijo que el riesgo no tiene estratos sociales. En familias estables económicamente o de clase media alta, el riesgo es igual al que corre una familia de escasos recursos o de clase media baja. “La única diferencia es el tipo del consumo, unos pueden tomar whisky y otros alcohol, o inhalar cocaína o clefa. Los resultados son los mismos”.
En la gestión 2007, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico de La Paz detuvo en posesión de drogas a más de 492 consumidores de entre 15 a 25 años de edad, según informó la directora de ese organismo, coronel Rosa Lema. El 80 por ciento de ellos eran varones.
La autoridad coincidió con Tapia al señalar que la libertad que ciertas familias otorgan a los jóvenes puede coadyuvar a que éstos recurran a las drogas. Sostuvo, sin embargo, que lo mismo pasa con familias sobreprotectoras.
Dijo que otro factor que incide en el creciente número de escolares consumidores de drogas es el bajo costo de las mismas. “El sobre de marihuana cuesta cinco bolivianos y es para una fumada, suficiente para depender de la droga. El sobre de la cocaína llega a costar entre 25 y 30 bolivianos”, señaló Lema.
Testimonios
“Consumen más mota y cocaína” JAIME, Estudiante (21 años)
“Hay ciertos lugares donde venden droga. Consumen más mota (marihuana) y cocaína (...) son accesibles. En las discotecas se ve harto, algunos lo hacen descaradamente ahí, no se hacen problemas de armar su porro delante de todos. Los que introducen esto son los extranjeros, porque vienen por lo barato y fácil de acceder a las drogas”.
“Un chango me ha ofrecido” REYNALDO, Estudiante (17 años)
“Compramos ron y terminamos farreando donde se pueda, ya sea en mi casa o en la calle. Sobre la droga, no he visto que consuman mucho, pero sabemos que cada que salen fuman yerba. Una vez he ido a bailar y un chango me ha ofrecido. Un tipo se me ha acercado y me ha dicho: ‘¿Cómo es chango, quieres?’. Era una bolsita con algo verde molido”.
“Una dulcera vende drogas” MATEO, Estudiante (17 años)
“A mí me han contado algunos amigos que en la calle 21 de Calacoto, en un pasaje sin salida, hay una dulcera que vende drogas. Con exactitud no sé bien cuáles son, pero creo que básicamente vende marihuana y cocaína. También sé que en las fiestas electrónicas es donde hay más droga y los que más dan son los gringos y los gauchos”.