Ya está anunciada por todos los medios nacionales la estrategia del MAS para detener el referéndum cruceño sobre los estatutos autonómicos del 4 de mayo próximo. Al más puro estilo fascista —que es como comprende la democracia el MAS—, se tenderá un cerco al Congreso para presionar por la aprobación de ese bodrio inaplicable que es la Constitución que aprobaron los masistas entre balazos y muertos.
Informan que a las federaciones de cocaleros se les sumarán sectores sociales —campesinos, indígenas y sindicatos— para obligar a la aprobación de la nueva Carta Magna y el referéndum dirimitorio que decida cuánta extensión de tierra se podrá tener en Bolivia —léase Santa Cruz— lo que debe estar aprobado antes que los estatutos autonómicos cruceños. El afán es bloquear la consulta de Santa Cruz a la que se quiere someter a la Constitución “trucha”, con lo que se bloquearía también los estatutos de Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca. No es poco que cinco de los nueve departamentos desconozcan la llamada Constitución de La Glorieta, más la posibilidad de que Cochabamba se convierta en la sexta. Morales quedaría arrinconado en la Cordillera, solo.
Los diálogos engañosos y cínicos a que han convocado a los prefectos, son parte de la democracia masista. S.E. no habla sino de dialogar y de hacer comisiones, unas y otras inservibles, pero que le son útiles para mostrarse como un demócrata a carta cabal, comprensivo y conciliador. Dentro y fuera del país ya se sabe que todo es farsa y que el Presidente tiene su meta fijada de perpetuarse en el poder y que, por eso mismo, todo diálogo que no contemple su reelección indefinida está condenada al fracaso.
Es una pena muy grande el desperdicio que está haciendo S.E. y el MAS de las condiciones favorables que se presentan para el desarrollo del país. Indudablemente que ser un político zorro o un experto sindicalista, no reemplaza al estadista, es decir al hombre de Estado. El MAS tiene activistas y politiqueros a montones, pero la pena es que carece de estadistas. Una democracia así no tiene futuro. Si la nación se cae a pedazos, al principio pude que no se advierta, pero, ahora, ya no cabe duda de que nos estamos yendo al cuerno.
No querer ingresar en los grandes bloques económicos por un odio inconsistente e insano contra EEUU o la UE es fatal. Seguir alentando el ALBA es una idiotez. Pero lo que colma la medida es haber espantado arrogantemente las inversiones petroleras y, ahora, tener que ir en busca de los presidentes de Brasil y Argentina, para reconocer que Bolivia no puede cumplir con sus contratos pactados. Eso es —como decía un colega de este medio— reconocer que hemos vendido lo que no tenemos. Yo diría que es un estelionato gasífero. La potencia energética ha quedado en ri- dículo. Todo por chambonadas y falta de negociadores profesionales.
*Manfredo Kempff Suárez es escritor y diplomático.
Entre golpes y memorias desdichadas
M. Kempff ¿le habrá rezado a “el general” para que desde algún rincón del universo mueva los hilos de un cuartelazo contra los analfabetos que insultan su inteligencia?
Estatutos autonómicos en levitación
Los estatutos autonómicos de los departamentos requieren inexorablemente un vientre materno que les dé vida. Sin un cordón umbilical que los ligue a una nueva Constitución que establezca un modo de Estado compuesto bajo el modelo autonómico
¿Puede aún salvarse la humanidad?
Hemos recibido en legado un solo planeta. La Tierra es hoy un patrimonio en peligro y la propia especie humana corre peligro.
La Unesco acaba de publicar bajo la dirección de Jérôme Bindé, la tercera antología de los Coloquios del siglo XXI
Rentismo, limosnas y privilegios
La Razón ha prestado merecida atención al tema del rentismo, contribuyendo decisivamente a la divulgación y al debate de un tema muy importante en el país.
Ediciones Anteriores
Encuesta del día
Como Fidel, sin ningún cambio
Mantendrá el socialismo pero flexibilizará la economía