El ministro brasileño de Minas y Energía, Edison Lobao, afirmó ayer que Brasil planea construir cinco hidroeléctricas en asociación con Argentina y Bolivia como alternativa al déficit energético de la región.
El funcionario aclaró que las tres hidroeléctricas en conjunto con Argentina y otras dos con Bolivia exigirán inversiones por 30.000 millones de reales (unos 17.647 millones de dólares).
“Serán cinco hidroeléctricas que producirán en total 10.000 megavatios. El costo será financiado por los tres países en una asociación como la que Brasil hizo con Paraguay para construir la central de Itaipú”, afirmó.
El ministro anunció los planes brasileños dos días después de que los presidentes de Argentina, Brasil y Bolivia, en una reunión en Buenos Aires, fracasaran en un intento para repartirse el gas producido por Bolivia, que se prevé insuficiente para atender las demandas de los tres países en el próximo invierno austral.
Brasil se negó a atender la petición de ceder a Argentina parte del gas que contrató con Bolivia (hasta 30 millones de metros cúbicos diarios), pero anunció que podría suministrar energía eléctrica en caso de que los argentinos lo requieran.
Los presidentes Cristina Fernández, de Argentina, Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, y Evo Morales, de Bolivia, en cambio, crearon una comisión ministerial para seguir explorando posibilidades de acuerdo sobre fuentes energéticas.
El ministro brasileño, integrante de esa comisión, dijo ayer que los titulares de las carteras de Energía de los tres países se reunirán en los próximos días para elaborar un plan conjunto de obras, definir el cronograma de trabajo y establecer los locales en que se construirán las hidroeléctricas. Brasilia, EFE
Bolivia trabaja en esa área
El ministro de Hidrocarburos y Energía, Carlos Villegas Quiroga, dijo ayer que el Gobierno quiere cambiar la matriz de generación de energía eléctrica en el país y para ello apunta a la geotermia, y principalmente a la hidroeléctrica, en un marco del respeto al medio ambiente.
En este contexto, la autoridad energética indicó que Bolivia busca que la hidroeléctrica sea una fuente importante de generación de energía.
“No se quiere un diseño de represas, sino realizar un estudio, un balance y un inventario sobre los recursos hídricos del país”, sostuvo. Por otra parte, con la posesión del nuevo Superintendente del sector, anunció cambios relacionados con la participación del Estado en el mercado eléctrico, a través de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), tanto en el Sistema Interconectado Nacional (SIN) como en la transmisión y en el Comité de Despacho de Carga.
También se refirió a una nueva ley de electricidad, a la universalización del servicio y la recuperación de la capacidad de plantear políticas sectoriales.