En el momento en que las tierras afectadas por las inundaciones provocadas por el fenómeno de La Niña empiecen a producir nuevamente, el Gobierno iniciará la verificación de la Función Económico Social (FES).
“La pausa (de la verificación) tiene una duración variable, es en función de la situación de cada predio, las autoridades determinarán en cada predio si las tierras están en condiciones de trabajar y consiguientemente si hay condiciones de inspeccionarlas”, informó ayer Alejandro Almaraz, viceministro de Tierras.
Agregó que serán las autoridades del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) las que controlarán periódicamente si la tierra produce o aún no lo hace.
La autoridad explicó que una vez que las propiedades recuperen la fertilidad, se procederá a la verificación de la FES, pero con un procedimiento especial.
“Cuando se entre a los predios, el procedimiento que se utilizará no será el ordinario, que está en el reglamento de la Ley 1715 de Reconducción Comunitaria de la Reforma Agraria, sino uno especial que nos permita saber qué hay en ese momento —porque es muy probable que no haya ganado, que quizás murió por la inundación—, y para eso el procedimiento especial que usaremos nos permitirá acudir a medios indirectos como son los registros de las campañas de vacunación, para saber la cantidad de ganado que se tenía antes de la inundación y con imágenes satelitales. Ese procedimiento se lo va a aplicar y estamos analizando ver si será dos o tres años”, dijo.
Almaraz explicó que la pausa de verificación de la FES no tiene un tiempo determinado porque hay tierras que pueden empezar a producir más rápido que otras.
MÁS DATOS
Predios afectados • Según el viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, para este año se calcula que se tendrá un número similar al del año pasado de tierras inundadas, es decir más de siete millones de hectáreas.
Por regiones • Almaraz dijo que entre el 80 y 90 por ciento de las propiedades afectadas están en Beni, el resto en Santa Cruz. Aunque este año, aclaró, también se tienen predios inundados en Cochabamba.