El defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, manifestó ayer que las entidades coercitivas del Estado deberán fortalecerse para evitar linchamientos. Además, criticó el rol de la Policía al momento de evitar ese crimen.
“Nos preocupa la pasividad del Estado, a extremos que la Policía, bajo el argumento de no enfrentarse con la ciudadanía, permite el linchamiento y sólo recogen el cadáver. Eso muestra la necesidad de fortalecer el Estado a través de sus entidades. La Policía no puede ser tan incipiente ni inferior (...)”.
La semana pasada se produjeron dos casos en Santa Cruz. En uno de ellos, la Policía incluso señaló que el dueño de la casa mató al ladrón “en defensa”.