Raúl Castro y el enviado del Vaticano dialogan El Presidente cubano recibió ayer al cardenal Tarcisio Bertone en el Palacio de la Revolución, fue su primera exposición pública e internacional luego de ser nombrado sucesor de su hermano Fidel.
SALUDO • El Canciller de Cuba da la bienvenida al cardenal Tarcisio Bertone.
El secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, se convirtió ayer en el primer representante de un Estado extranjero recibido por el nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro.
No trascendió nada del contenido de la entrevista, pero Bertone, que hoy concluye una visita a Cuba, había dicho el lunes que esperaba tener un encuentro “de claridad, de sinceridad, de intercambio” con el nuevo Presidente, elegido por el Parlamento de la isla el pasado domingo.
La reunión con Raúl Castro fue el colofón de la apretada agenda que durante seis días llevó al número dos del Vaticano por varias ciudades de Cuba, en conmemoración de la visita que hace 10 años hizo a este país el papa Juan Pablo II (1920-2005).
La reunión con Raúl Castro, nombrado en reemplazo de su hermano Fidel, quien renunció hace una semana por razones de salud tras casi medio siglo en el poder, se efectuó en el Palacio de la Revolución de La Habana, sede del Consejo de Estado.
El lunes, Bertone destacó que su llegada a la isla coincidió con “un momento especial, extraordinario” y dijo que “Raúl Castro continuará (...) con una visión, si todo es posible, de desarrollo”, tanto en Cuba como en el ámbito de las relaciones exteriores.
Antes de la reunión con el nuevo Presidente, el enviado del papa Benedicto XVI ofició una misa para salesianos y visitó la Escuela Latinoamericana de Medicina, en la que están matriculados 10.000 jóvenes de 30 países, muchos de ellos católicos.
La estudiante mexicana Mariana Paredes dijo a EFE que “es un honor para los estudiantes” tener “la oportunidad de ver al enviado del Vaticano” y agradeció que Cuba le haya abierto las puertas para estudiar Medicina.
Bertone se reunió con unos 400 jóvenes de esa Escuela y les pidió que no sólo “descubran los dolores físicos” de los enfermos, sino además “esos dolores espirituales que, con tacto y afecto, podrán también aliviar”.
Es la tercera visita de Bertone a Cuba, ya estuvo el 2001, cuando era secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y el 2005, como Arzobispo de Génova.
El Cardenal señaló que ahora pudo “discutir rostro a rostro diversos problemas y compartir varias metas” con representantes del Gobierno y que jamás había podido “hablar tanto” con autoridades cubanas como esta vez, lo que calificó de “importante”.
El lunes se reunió con el ministro de Exteriores, Felipe Pérez Roque, y en una rueda de prensa posterior dijo que espera que las relaciones Iglesia-Estado “sigan madurando más, como en estos 10 años”, y aseguró que en Cuba “hay un camino que se percibe que va adelante”.
Bertone aseguró que el bloqueo económico que EEUU mantiene contra Cuba es “injusto y éticamente inaceptable”.
En un hecho poco habitual, el diario oficial Granma publicó ayer un comunicado difundido el lunes por los obispos cubanos, en el que llaman al nuevo presidente Castro a adoptar “medidas trascendentales” para satisfacer las “ansias e inquietudes expresadas por los cubanos”.
Bertone también estuvo en la Universidad de La Habana, donde dictó una conferencia en la que se refirió a la necesidad de encontrar “caminos concretos” para que cultura y ética, Iglesia y sociedad puedan colaborar en la construcción de un mundo más humano. La Habana, EFE
La última palabra es de Fidel
Fidel Castro se aseguró a través de su hermano y sucesor Raúl mantener una influencia ilimitada —incluyendo un derecho al veto— sobre la evolución futura de Cuba, generando una “continuidad” que frustró las expectativas de cambio.
Raúl Castro, en su discurso tras su nombramiento, hizo votar el “principio de consulta” a su hermano mayor Fidel, de 81 años, sobre cualquier decisión “especialmente importante” en materia de defensa, política exterior o economía.
Fidel Castro —quien renunció por enfermedad tras casi medio siglo en el poder, aunque sigue siendo el jefe del Partido Comunista— es “irremplazable” y “único”, por lo que seguirá teniendo un papel decisivo, previno su hermano, que citó 15 veces su nombre en su discurso y otras tantas veces sus “reflexiones”.
Como un viejo jugador de ajedrez, Fidel Castro comentó el lunes con satisfacción: “La defensa es hermética” ante los “planes del imperio” estadounidense.
Las reacciones en las calles de Cuba son negativas, dado que la “continuidad” anunciada frustró las expectativas tras medio siglo de régimen. La Habana, AFP