Campesinos agreden a dos diputadas de la oposición Mujeres y hombres que cercaron el Congreso ayer escupieron y golpearon a dos parlamentarias que trataron de participar en la sesión.
Mientras los parlamentarios del MAS ingresaron al Congreso en medio de abrazos y palmadas en las espaldas, dos diputadas de la oposición (Podemos) fueron golpeadas y jaloneadas por campesinos y mineros en su intento de participar en la sesión de ayer.
A las 17.10, la diputada de Podemos Ninoska Lazarte llegó a la plaza Murillo para participar en la sesión del Congreso, donde debía continuar la discusión sobre la crisis política. En la puerta, un grupo de mujeres campesinas evitó el ingreso de la parlamentaria.
Lazarte insistió y comenzó a discutir con ellas. De repente, un objeto le golpeó su hombro, ella se dio la vuelta y las mujeres comenzaron a jalonearla de la ropa y del cabello hasta hacerla caer.
“Me golpearon con un casco de minero por la espalda, me escupieron todo lo que quisieron, me botaron con platos de comida, me patearon y, lo peor de todo, frente a la Policía”, relató.
La congresista contó que las mujeres la empujaban hacia la plaza, donde estaba la turba, pero los periodistas y algunas personas le ayudaron a salir. “Si no hubieran estado los periodistas me linchaban (...) Estamos viviendo una dictadura”, indicó en una comunicación telefónica.
La agresión a Lazarte duró al menos cinco minutos. Cuando decidió salir del lugar, hombres y mujeres la rodearon e hicieron una especie de callejón desde donde le propinaron patadas, golpes con palos, empujones e insultos como “que se vaya esa mierda”. Mientras recibía los golpes, Lazarte les gritó “cobardes”. Ella logró salir de la turba y no volvió más al Congreso.
Desde el lunes, autoridades del Gobierno, la Policía y sectores sociales garantizaron la seguridad de los parlamentarios para que asistan a sesionar, además del libre tránsito por el lugar.
La plaza Murillo está cercada, desde el martes, por gente de sectores sociales afines al partido de Gobierno (MAS), quienes llegaron para presionar al Congreso hasta que apruebe el referéndum dirimidor y la consulta para validar el texto constitucional, cosa que hizo el oficialismo ayer.
“Temo por mi vida, vivo en una zona alejada en Cochabamba, es una zona masista. Lo que pase conmigo, con mi familia y con la familia de otros parlamentarios es responsabilidad del Presidente”, sostuvo Lazarte.
Tres horas más tarde, a las 20.00, la diputada podemista por el Beni, Marisol Abán, también fue agredida por la gente que cercaba el Congreso.
Minutos antes de intentar entrar, Abán habló con la red Uno y contó que en la tarde trató de ingresar tres veces, pero la gente no la dejó. Por ello, pidió el apoyo de funcionarios del Congreso que no lograron protegerla lo suficiente, pues recibió golpes con palos y puñetes e incluso le robaron su cartera. Un campesino usó una montera (casco) para agredirla. La gente que veía la violencia se reía, mientras la diputada trataba de esconderse. Logró ingresar, pero no a la sesión, sino a recibir auxilio médico y oxígeno.
“Lo que pase conmigo, con mi familia y con la familia de otros parlamentarios es responsabilidad del Presidente”. Ninoska Lazarte
Entrevista
“Son cosas que organiza el Presidente” NINOSKA LAZARTE, diputada uninominal de Podemos por Cochabamba.
¿Cómo se encuentra? Tengo chichones en toda la cabeza y dolor en el cuerpo. Estuve en evaluación en una clínica, mañana me hacen la tomografía.
¿Usted denunciará a las personas que la agredieron? Voy a presentar una denuncia con todos los videos, sólo por seguir los pasos. Ya estoy escuchando al Gobierno, todo lo van a justificar. Lo que sí voy a hacer es una representación internacional y si puedo voy a ir yo con mis propios videos para demostrar al mundo lo que ha pasado.
¿Alguien la ha defendido? Sí, los periodistas y algunos ciudadanos que no conozco que me trataban de cubrir para que no me peguen. Si ellos no hubieran estado ahí, yo le puedo asegurar que me hubieran linchado. Estas son cosas que organiza el Presidente de la República y luego dice que estaba descontrolado, es lo normal, pero yo creo que se tiene que hacer algo. No hay garantía en Bolivia de disentir porque donde uno esté corre peligro.