Clanes familiares compran, acopian y venden el subsidio Es un negocio consolidado. Poseen almacenes y hacen ofertas en plena vía pública. La leche en polvo es el producto más comercializado. Según la Intendencia, se decomisan hasta 150 kilos de productos, por semana.
Clanes familiares se han consolidado en el negocio de la reventa ilegal e informal de los productos del subsidio de lactancia, en particular de la leche en polvo.
Cada día, libremente y sin restricciones, un grupo de mujeres se apuesta en plena vía pública, en las puertas de las oficinas de la empresa PIL Andina (calle Coroico), a la espera de que los o las beneficiarias del subsidio de lactancia salgan del lugar con la dotación mensual, para adquirir estos productos, almacenarlos y luego revenderlos.
Así lo corroboró ayer este medio, cuando en el lugar se topó con dos mujeres que, durante toda la mañana, abordaban a cuanta persona salía de esas oficinas con el beneficio. En el momento en que el periodista llegó al lugar, una de ellas manifestó: “¿Qué quiere comprar?, le puedo vender leche de dos kilos a 70 (bolivianos)”. Entonces, el reportero preguntó “¿Tiene aquí?” y la respuesta fue: “No, pero tengo en mi depósito, vamos si quiere”.
Según comentarios de las revendedoras, ellas adquieren cada lata de leche de dos kilos en Bs 65, pero se presume que algunas ofertan incluso en Bs 40. Por la mantequilla pagan Bs 5; por el queso fundido, Bs 2,50 y por el yogurt frutado, Bs 7.
El teniente Elio Pacheco, intendente municipal de La Paz, corroboró que esta actividad ilegal responde a “una situación muy estructurada; son familias enteras que se dedican al comercio irregular de estos productos. A los beneficiarios que están por las oficinas de PIL les pagan, los llevan a una casa, van almacenando allí y luego lo revenden”.
Minutos más tarde de observar lo que sucedía en Miraflores, el periodista recorrió la calle Garcilaso de la Vega, donde se constató que los revendedores ofertan estos productos en plena vía pública. Pacheco explicó que los decomisos son constantes. “Por semana se deben decomisar de 100 a 150 kilos, entre leche, mantequillas y yogurt”, lo cual es entregado a albergues y orfanatos, aseguró.
Andrés Coca, responsable de la Unidad de Asignaciones Familiares del Ministerio de Salud, declaró que “una norma prohíbe la venta del subsidio; los que deben controlar esto son la municipalidad y la Policía”.