La candidatura del afroamericano Barack Obama a la presidencia de EEUU ha reactivado el debate sobre el legado racial y las tensiones entre negros e hispanos, pero los expertos creen que los votantes están listos para tener un presidente negro.
A lo largo del proceso, el senador demócrata por Illinois ha mostrado confianza en que, en la privacidad de las urnas, los votantes se fijarán no en el color de su piel sino en el cambio.
Expertos consultados ayer por EFE coincidieron en que hay divisiones entre los hispanos y los negros —que conforman el 15 por ciento y el 13,3 por ciento de la población, respectivamente—, pero al final se unirán en torno a Obama si éste es candidato.
Sus partidarios, congresistas y ex funcionarios latinos, destacan que su racha de victorias en las primarias demuestra que en EEUU la raza ya no es un factor tan decisivo. Washington, EFE