El Comité de Apoyo a Ingrid Betancourt, rehén de las FARC desde hace seis años, llamó ayer a la guerrilla colombiana a “la razón” y a no tocar “un solo cabello” de los cautivos, tras la muerte de Raúl Reyes. “La noticia nos sume en la mayor inquietud”, dijo el portavoz del Comité de Apoyo a Ingrid Betancourt, Hervé Marro, tras evocar el temor a represalias contra los cautivos.
El presidente de la Federación Internacional de Comités Ingrid Betancourt, Armand Burguet, advirtió de que la muerte de Reyes, el “único” con contactos en el exterior y una “visión internacional de la situación”, plantea el “serio riesgo” de retrasar o bloquear negociaciones para un acuerdo humanitario.
Fabrice Delloye, ex marido de la cautiva, abogó porque la desaparición de Reyes sea “ocasión” para que las FARC y el Gobierno tomen conciencia de que “es el momento de hacer los gestos necesarios, con la ayuda de la comunidad internacional” para liberar a los rehenes. París, EFE