El fanatismo político multiplica casos de linchamiento en el país Desde que Evo Morales está en el Palacio de Gobierno, se registraron 48 linchamientos. El 2005 y 2006 fueron 17. Dos dirigentes campesinos y dos periodistas aseveran que la gente masista se nutrió de un fanatismo.
26 DE FEBRERO • Cuatro efectivos de la UTOP trasladan a uno de los policías que fue linchado en la zona de Epizana.
Desde el 2006, año en que el presidente Evo Morales ingresó al poder, hasta la fecha, se registraron al menos 48 linchamientos en cinco departamentos del país. Dos dirigentes campesinos y dos periodistas aseguraron que este fenómeno se debe a que la gente vive hoy un fanatismo político.
En lo que va de este año, la cifra de linchamientos brutales subió a nueve en Santa Cruz y en Cochabamba. El 2005 se registraron sólo siete ejecuciones graves en todo el año, según los archivos de este medio y de una página de Internet.
Respecto al año 2006, fueron al menos 10 los ajusticiamientos efectuados. Uno de los más violentos se vivió en La Chancadora, en el Chapare cochabambino, donde un joven de 26 años fue atado a un “palo santo´ (árbol con hormigas) después de ser confundido con un ladrón.
Más tarde, la Policía intervino y salvó su vida, pero le quedaron secuelas renales y neurológicas.
El martes 26, unos 500 comunarios de la población cochabambina de Epizana golpearon brutalmente a tres efectivos policías, les quemaron con agua hervida y al final los asesinaron, según ellos, porque fueron extorsionados. Un periodista y un camarógrafo de la red televisiva Bolivisión fueron testigos del crimen, sin embargo, no se salvaron de la furia de los pobladores.
“No nos dejaban salir y nos decían \'somos masistas y ahora tenemos el poder\'´, contó Edson Jiménez, quien acompañado del periodista Limbert Sánchez logró escapar de la turba enardecida de Epizana.
Para el concejal de El Alto Roberto De la Cruz, el incremento de estos casos en el país se debe a que “algunos compañeros están viviendo un momento de fanatismo político al tener al frente un Presidente de corte popular y atenidos a aquello quieren hacer lo que les da la gana, no miden las consecuencias´.
El año 2007 se registraron al menos 29 linchamientos en La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Potosí y Sucre. Uno de los más estremecedores fue el 5 de diciembre en Villa Adriani de El Alto, donde los vecinos cercaron a cuatro presuntos antisociales que escapaban en su vehículo, les prendieron fuego y terminaron calcinados. La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) reporta 57 intentos de linchamientos registrados en el año 2007 en todo el país.
El dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Rufo Calle, coincidió con Roberto De la Cruz y aseguró que los campesinos actualmente confunden el discurso con las acciones violentas.
“Han confundido la parte ideológica con un fanatismo (...) Nuestros hermanos son manejados por partidos políticos (...) Es tierra de nadie y el Gobierno no da garantías de seguridad ciudadana, estamos en un país sin ley´.
De una u otra forma, la violencia con la que se realizan las ejecuciones sorprende a la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB). Su presidenta, Sonia Brito, dijo que “hay un incremento bastante grande en los últimos años. Nos preocupa muchísimo la ausencia del Estado en el área rural y esa es una de las causas que no permite que se llegue a cubrir esas áreas´.
El amarrar a quienes cometen algún tipo de delito en un palo santo ya es una costumbre en el Chapare. En el film Cocalero se muestra cómo la actual senadora suplente del MAS, Leonilda Zurita, explica que a quienes se portan mal les amarran unos tres minutos “no más´ porque si estuvieran 15 podrían morir.
Otra experiencia donde se terminó con la vida de una persona fue en diciembre del 2006 en la población de Chiru Kasa en Potosí. Los pobladores enterraron viva a una mujer porque supuestamente cometió adulterio.
La reacción violenta de una turba de gente frente a un acto de delincuencia y que termina con la muerte del acusado es, para el antropólogo Fernando Huanacuni, producto de la exclusión.
“Yo considero que esto es un mecanismo de defensa, en el cual en su momento de desesperación e impotencia de ser presa de cualquier tipo de delincuencia (actúan así)´, explicó, sin embargo, aseveró que este tipo de acciones no es nada justificable.
No obstante, el periodista que fue atacado en Epizana, Limbert Sánchez, aseveró que en varias ocasiones que viajó a algunas poblaciones tuvo que soportar requisas, cuestionamientos y malos tratos de los vecinos.
“Se embanderan en la justicia comunitaria que tanto dice el presidente Evo Morales. Es un discurso solamente hablar de justicia comunitaria, pero ya en el campo actúan con violencia, ellos ya golpean y ejecutan, ya no hablan´, aseveró Sánchez.
Ante esta situación crítica, el Gobierno sólo asevera que únicamente puede cuadyuvar el accionar de la Policía y de la Fiscalía, según sostuvo el viceministro de Justicia, Wilfredo Chávez. “No tenemos función legal de perseguir cuando acontece un delito´.
Dos casos fuertes
5 de diciembre de 2007 • Así quedó el vehículo de cuatro presuntos delincuentes que fueron cercados por los vecinos de la zona de Villa Adriani, de la ciudad de El Alto, después de que supuestamente robaron y asaltaron a un padre de familia y a su hijo. A los cuatro los quemaron dentro del motorizado.
20 de enero de 2008 • Dos presuntos delincuentes fueron golpeados brutalmente y luego quemados por los vecinos de San Ignacio de Velasco, en Santa Cruz, luego de ser acusados de asaltar y matar a un mototaxista cerca de la población. Uno de ellos falleció en el acto, mientras que el otro quedó gravemente herido y tuvo que ser evacuado a un hospital. El informe médico reportó que se encontraba en terapia intensiva.
Casos
Un hombre muere colgado 28 DE JUNIO, 2006
En la zona Mercedes “B´ de la ciudad de El Alto, Julio Mamani, de 55 años de edad, fue atado a un poste luego de que los vecinos del lugar y de los alrededores lo sorprendieron cuando robaba algunas herramientas de varios predios. La gente se conglomeró y en un turba lo llevaron hasta el poste y luego de propinarle una dura golpiza lo ahorcaron. Más tarde llegó la Policía y se tuvo que enfrentar con los pobladores para rescatar al presunto ladrón. Sin embargo, cuando trataron de hacerlo reaccionar, el hombre ya había fallecido en el lugar.
Un joven fallece apedreado 12 DE OCTUBRE, 2006
En San Julián del departamento de Santa Cruz, el joven Marcelino Rojas, de 16 años de edad, fue brutalmente golpeado y por más de dos horas apedreado por los pobladores del lugar luego de enterarse que había robado una motocicleta. Algunas personas utilizaron una cruz de madera, sacada del cementerio, para golpearle. Luego de unas horas, el joven perdió la vida. Al anoticiarse del robo, la Policía Rural detuvo a Rojas, no obstante, la turba le arrebató al joven y lo llevó a otro lugar. Luego de muerto, las personas lo arrojaron a la puerta del comando policial.
Fue colgado en un arco de fútbol 5 DE ENERO, 2007
En el barrio de Santiago II de la ciudad de El Alto, Gregorio Édgar Copa fue golpeado con palos y piedras, y posteriormente colgado de los pies, después de ser sorprendido por los vecinos en el interior de una carnicería, pues presuntamente estaba a punto de robar. El supuesto antisocial falleció luego de agonizar por varias horas. Días después, los familiares de Copa fueron a la Policía a sentar la denuncia y cuando llegaron al lugar fueron amedrentados por los vecinos que terminaron con la vida del presunto ladrón, quienes aseveraron que hicieron justicia comunitaria.
Policía muere tras ser linchado 11 DE OCTUBRE, 2007
El sargento Luis Nina, de 20 años de edad, fue confundido con un ladrón por los vecinos de Villa Tunari, en la ciudad de El Alto, quienes lo sorprendieron mientras él regresaba a su domicilio. Lo rodearon, lo llevaron a otro lugar y lo mataron a golpes. La esposa de Nina contó que sus superiores lo habían trasladado de destino a otro lugar por lo que sus amigos le hicieron una despedida y llevaron a tomar bebidas alcohólicas lejos. Los vecinos denunciaron que lo sorprendieron en una escuela y que portaba un cuchillo con el que apuñaló a una mujer.
Queman a un presunto ladrón 14 DE ENERO, 2008
Los comunarios de la población de Senda Seis del departamento de Cochabamba golpearon, terminaron con la vida de Rolando Gira, de 21 años de edad. Según el comentario de los pobladores, él fue sorprendido en posesión de electrodomésticos y esa actitud enfureció aún más a los vecinos quienes llamaron a otros y formaron una turba de al menos 500 personas. Luego de que el joven falleció, los comunarios llevaron su cadáver y lo enterraron en una fosa común del Cementerio. La Policía llegó para recuperar el cuerpo. Los vecinos acordaron un pacto de silencio.
La Policía justifica este asesinato 21 DE FEBRERO, 2008
Un joven que ingresó a una quinta en la ciudad de Santa Cruz, presuntamente a robar, fue sorprendido por el casero del lugar quien logró maniatarle en una silla. Después le propinó una paliza con palos y con puños hasta que el joven quedó moribundo y sin poder sostenerse de pie. Al ver eso, el casero lo llevó a la Policía, se le intentó llevar a una celda; pero su estado era crítico y lo trasladaron a un hospital. En el camino falleció. El comandante de Santa Cruz, coronel Enrique Urquidi, justificó ese accionar y dijo que se presume que fue en defensa propia.
Puntos de vista
“Atenidos al fanatismo político, quieren hacer lo que les da la gana” ROBERTO DE LA CRUZ. Concejal de la ciudad de El Alto.
“En la justicia comunitaria, desde la concepción ancestral, no existe el linchamiento, no significa quitar la vida a alguna persona, sino más bien todo lo contrario, es el respeto a la vida, así los sujetos cometan errores o delitos. Por tanto, lo que ha pasado en Cochabamba (Epizana, 26 de febrero) desde mi punto de vista, es un asesinato.
La razón por la que actúa la gente así es porque algunos compañeros están viviendo un momento de fanatismo político al tener al frente un Presidente de corte popular como es Evo Morales y atenidos a aquello, quieren hacer lo que les da la gana. Ese es el problema que yo he podido identificar. No se miden las consecuencias.
Dentro de la justicia comunitaria, la máxima sanción que se le da a alguien que infringe una norma es su expulsión de la comunidad junto con su familia, con sus animalitos y con un rumbo desconocido. El linchamiento es un delito de asesinato y nosotros los indígenas no podemos dejar confundir esta situación´.
“El fanatismo lleva a esas acciones y puede contagiar a nivel nacional” RUFO CALLE. Dirigente de la CSUTCB.
“El linchamiento es condenable porque nosotros, principalmente las organizaciones sociales y la nación originaria no practican aquello, sin embargo nos está llevando a eso porque no hay derecho de Estado.
El linchamiento es muy reprochado porque puede generar un nivel de delincuencia. Esto es fomentado también por los partidos políticos porque son los que motivan esta situación. La gente se ha olvidado, por ejemplo, de la educación, de la parte ideológica y las han confundido con fanatismo.
Las personas no hacen lectura de lo que pasa en el país, sin embargo, ellos están bien fanatizados, pero por otro lado el hambre está avanzando en el pueblo boliviano. Entonces tarde o temprano van a tener que darse cuenta que nuestros hermanos están siendo manejados por los partidos políticos. El Gobierno no da garantías en seguridad ciudadana, es una tierra de nadie, estamos en un país sin ley. El fanatismo está llevando a esas acciones y hay miedo de que el contagio sea a nivel nacional, estamos perdiendo el derecho de Estado´.