Ecuador retiró ayer a su embajador en Colombia por el “grave atentado que cometió al masacrar” en suelo ecuatoriano a 17 rebeldes y amenazó con “ir hasta las últimas consecuencias” por lo que consideró un ultraje a su soberanía. El presidente Rafael Correa redujo al mínimo la relación diplomática con Bogotá por el operativo donde murió el comandante Raúl Reyes, otros 16 miembros de las FARC y resultaron heridas dos guerrilleras.
Una fuente oficial precisó que Quito “no está rompiendo relaciones” con Bogotá, aunque está restringiendo las mismas luego de haber llamado en principio a consultas a su embajador Francisco Suescum.
Correa canceló la visita de este lunes a Cuba ante la crisis diplomática que siguió al bombardeo contra el campamento de Reyes, localizado a dos kilómetros de la frontera de casi 600 km que divide a los dos países. Ecuador desplazó una misión ministerial a la zona del ataque y pidió a las Fuerzas Militares “estar alertas”, aunque en la frontera no se percibía un movimiento inusual de tropas, constató la AFP.
Correa se enteró del incidente el sábado a través de una llamada de Álvaro Uribe. En un principio reaccionó con serenidad, pero tras recibir el informe militar desde el sitio de los hechos montó en cólera. “Los cadáveres estaban en paños menores, en pijamas, es decir no hubo ninguna persecución caliente; fueron bombardeados y masacrados mientras dormían”, agregó enfatizando en que no “va a permitir más ultrajes” de Colombia. “Vamos a ir hasta las últimas consecuencias, repito, hasta las últimas consecuencias para que se aclare este escandaloso hecho, una agresión a nuestro territorio y a nuestra patria”. Quito, AFP
El rescate de sobrevivientes
Un operativo militar permitió ayer el rescate de dos sobrevivientes del bombardeo colombiano que mató en Ecuador al número dos de las FARC: dos jóvenes guerrilleras que lloraron de dolor en los brazos de soldados ecuatorianos.
Las rebeldes fueron llevadas en helicópteros desde Angostura, en la provincia de Sucumbíos, a 2 km de la frontera con Colombia, donde las FARC montaron una base “temporal”, según el Gobierno ecuatoriano.
Una de las mujeres, de unos 22 años y vestida con ropa deportiva, lanzó gritos de dolor cuando fue desembarcada en una camilla desde un helicóptero Gacela en las instalaciones del Grupo de Fuerzas Especiales Rayo 24 del Ejército, en Lago Agrio. Soldados evitaron el contacto de la prensa con las guerrilleras, quienes ingresaron a una zona de seguridad. “Están heridas, pero estables”, dijo el capitán Diego Quiñónez, de la IV División del Ejército. Lago Agrio (Ecuador), AFP