La muerte del número dos de la guerrilla de las FARC, Raúl Reyes, generó preocupación en Colombia por posibles represalias en contra de unos 39 rehenes. Varios analistas creen que el ataque aéreo confirma que el presidente Álvaro Uribe privilegiaría la opción militar en el caso de los secuestrados de las FARC.
Ayer, la revista Resistencia, órgano de difusión de las FARC, en relación a la muerte de Reyes, invitó en su portal web a “no claudicar en el esfuerzo en favor del canje humanitario y a continuar en el propósito de la paz”.
Jaime Caicedo, secretario del Partido Comunista colombiano, advirtió que con la muerte de Reyes, el Gobierno colombiano, en una actitud triunfalista, “arremete en la campaña de liberación de los secuestrados en poder de la insurgencia, a sangre y fuego”. Bogotá, AFP