El ministro de Producción y Microempresa, Javier Hurtado, dijo ayer que la harina importada seguirá subiendo de precio.
“Los proveedores (de harina) en Argentina no quieren aceptar compras con precios definidos por el fenómeno de los granos y el trigo que están en un proceso de subida constante”, explicó.
La nueva partida, de seis mil toneladas, que llegará el miércoles o jueves, se comercializará a 185 bolivianos el quintal y las próximas importaciones podrían tener otro precio. “Se trata de la subida constante de los granos y el trigo. La cosecha del trigo se dará a fines de marzo y abril y para ese tiempo se estima una caída, pero temporal, porque la crisis de la elevación de precios de los alimentos es mundial”.
El Gobierno, desde agosto del 2007, importó 27 mil toneladas de harina de Argentina, que está siendo comercializada a 165 bolivianos el quintal de 50 kilos.