La inflación trepa a 3,74%, la mitad de la meta anual REPORTE • El INE dice que la variación positiva en la tasa de inflación se debe al alza del precio del tomate, carne de pollo y aceite, entre otros.
La inflación acumulada entre enero y febrero de este año llegó a 3,74%, más de la mitad de la previsión establecida en el Presupuesto General de la Nación para este año, que fijaba un alza en el costo de vida de 7,07%.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó ayer que la inflación en febrero llegó al 2,62%, la más alta desde julio del 2007, cuando registró 2,68%. En tanto, la inflación acumulada a 12 meses se sitúa en 13,32%.
El reporte del INE señala que la variación positiva en la tasa de inflación se debe, principalmente, a la subida del precio del tomate, el almuerzo, la carne de pollo, el aceite comestible, la carne de res con hueso, el queso, las arvejas y la zanahoria.
En octubre del 2007, el Ministerio de Hacienda proyectó en el Presupuesto General de la Nación (PGN) 2008 una tasa de inflación de 7,07%. Sin embargo, el fenómeno climático de La Niña y la subida en el precio de los alimentos a nivel mundial hicieron variar esa proyección.
El 21 de enero, el ministro de Hacienda, Luis Arce Catacora, corrigió las proyecciones de los indicadores macroeconómicos para este año y dijo que la inflación se situará entre el 7 y 8%.
“Nosotros proyectamos que la tasa de inflación podría estar entre un 7 y 8 por ciento”, frente al 11,73 registrado en el 2007, señaló en aquella oportunidad.
Según el reporte del INE, las ciudades más inflacionarias en febrero fueron Cochabamba (2,95%), La Paz (2,65%), Santa Cruz (2,46%) y El Alto (2,23%). Para detener la tendencia alcista de los productos alimenticios y la escasez de productos, el Gobierno prohibió la semana pasada la exportación de siete alimentos de primera necesidad y contrató un crédito de 600 millones de dólares del BCB para enfrentar los desastres ocasionados por La Niña y para apoyar al sector productivo nacional.
También se anunció que el BCB continuará con la aplicación de operaciones de mercado abierto (OMA) y la incorporación de instrumentos de política monetaria que permitan un adecuado manejo de la liquidez.
Una fuente del Ejecutivo añadió que el Ministerio de Hacienda aplicará además una política austera del gasto fiscal.