Un informe de auditoría médica determinó que Agustín Tuco Yapu, el albañil operado en el Chapare por un equipo médico cubano-boliviano, perdió el riñón por mala práctica médica. Los galenos que lo intervinieron le extirparon un órgano que tenía un porcentaje mínimo de daño y para justificar la acción cambiaron la hoja clínica del paciente.
La auditoría, hecha por médicos del Servicio Departamental de Salud (Sedes), en base a informes periciales quirúrgicos, patológicos y urológicos, determinó que “las laceraciones y hemorragias en el riñón son producto de traumatismos posteriores a la cirugía, el evento es adverso a los informes, los profesionales realizaron una cirugía deficiente y tratamiento inadecuado”, dijo Aníbal Cruz, presidente del Colegio Médico de Cochabamba.
Para Cruz, las conclusiones del informe demuestran que la cirugía realizada por tres médicos cubanos y un boliviano fue injustificada. “El informe histopatológico determina hechos graves, no hubo sangrado, el riñón fue dañado después de la cirugía, lo machacaron después de extirparlo para dar una causa de intervención”, lo que en términos jurídicos sería entendido como falsedad material, dijo.
Según el documento, sólo el 10 por ciento del riñón estaba dañado. “Los cubanos, al querer justificar el error y la extirpación hicieron un esquema en la historia donde indican que tiene una arteria y dos cálices, cuando sacaron un riñón sano; el anestesiólogo cubano informa que el paciente evacuó 400 cc de orina; un riñón roto y dañado no filtra esa cantidad de líquido”. Según Cruz, “la terminología utilizada en la historia clínica demuestra que (los cubanos) ni siquiera tienen conocimiento de anatomía”. Redacción Cochabamba
RECOMENDACIONES
Conocimiento • El informe recomienda verificar la competencia profesional de los galenos para iniciar los procesos que correspondan.
Colegiados • El Colegio Médico exigirá al Gobierno verificar los conocimientos médicos de los voluntarios cubanos.