La Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) denunció que solamente familiares de un funcionario gubernamental trabajaban con coca prensada, y que las denuncias de que en el segundo piso del mercado de Villa Fátima se vende hoja que va a los narcos, vienen de la Embajada de Estados Unidos en el país.
Esta semana, este medio infiltró en el mercado a un periodista, quien no se identificó como tal. En esa visita observó al menos a una veintena de hombres que se dedican a despedazar hojas de coca y prensarlas en bultos de 25 libras, denominados “chanchitos”. Uno de ellos le dijo que esa hoja “no es para pijchar, sino para otra cosa”.
El presidente de Adepcoca, Hernán Justo, acusó a los medios de comunicación de usar fotos del 2003, para graficar el tema, pero que éste no se da.
La Razón obtuvo fotos de una persona que hacía un “chanchito” el lunes de esta semana.
El dirigente dijo que Adepcoca es “una institución privada y de alguna manera se llega a infiltrar gente que no tiene nada que ver con la institución, gente de Inteligencia civil dependiente de la embajada americana. Ojalá sea una coincidencia que al interior (del mercado) lleguen a dar opiniones en contra nuestra”.
Sin embargo, reconoció que hubo un caso confirmado desde que él asumió la conducción de Adepcoca, hace un mes. “En la primera semana, no nos vamos a negar, yo he empezado a ver unos cinco a diez chanchitos de coca. Había sido familiar de Luis Cutipa (director de la Dirección General de Coca e Industrialización, MAS)). El presidente Evo Morales hace sacrificios para luchar contra las drogas, y hay gente, como Cutipa, que lo traiciona. Pedimos su destitución”.
Un día antes, Cutipa reconoció que los chanchitos son cotidianos en el mercado, desde antes del 2006, y admitió que no pudo hacer nada por detenerlos.