El ex prefecto de Tarija Gustavo Aguirre fue sentenciado a un año de reclusión, pero el beneficio del perdón judicial le eximirá de ir a la cárcel. Su ex colaborador Raúl Rivera, en cambio, deberá pasar ocho años en prisión.
Después de 47 días de proceso, ayer concluyó, en la Corte Suprema, el primer juicio de responsabilidades público, contradictorio y continuo.
El fallo se conoció tras seis horas y media de deliberaciones del Tribunal de Sentencia.
El presidente del Tribunal, ministro Jaime Ampuero, se tomó una hora para la lectura de la sentencia, que fue seguida con atención por las dos partes en el juicio, además de la viceministra de Transparencia, Nardi Suxo, quien llegó a Sucre expresamente para conocer en persona la resolución de este histórico caso. En primer lugar, se declaró a Aguirre autor de la comisión del delito de “conducta antieconómica en grado culposo”, por lo cual se le otorgó la pena de un año de reclusión.
El Tribunal lo absolvió de los delitos de peculado, legitimación de ganancias ilícitas, falsedad material y uso de instrumento falsificado. Peor suerte corrió Rivera, a quien se le halló culpable de los delitos de peculado, uso de instrumento falsificado y conducta antieconómica, imponiéndosele la pena de ocho años de cárcel, que deberá cumplir en la prisión tarijeña de Morros Blancos hasta el 6 de marzo del 2016.
Ambas ex autoridades fueron llevadas a juicio por irregularidades en la construcción de defensivos para los ríos Tarija y Bermejo. Redacción Sucre