El aporte de la mujer boliviana contemporánea al desarrollo se manifiesta de dos maneras; en el mercado laboral, donde cumple un rol productivo, y otro invisible, que es el reproductivo.
“Existen dos aportes de la mujer en la economía; el tradicional, que considera su participación en el mercado laboral; pero el segundo aporte importante es el invisible, cuando
hablamos de los roles reproductivos y la importancia que tienen en la economía, porque no son remunerados y son desvalorizados”, informó Esther Ibáñez, coordinadora de la Red de Mujeres Transformando la Economía (Remte).
Entre los roles reproductivos con que más aporta la mujer a la economía están la crianza, control y formación de los niños, y en algunos casos de los adultos mayores, en tanto que su participación en el ámbito laboral se manifiesta en el rol productivo. Según datos de Remte, 57% de las mujeres trabaja en el comercio urbano, explicó Ibáñez.