Turistas que llegan a La Paz se sienten inseguros y timados Este medio consultó a 15 extranjeros que paseaban por las calles de La Paz. Reclamaron ser constantemente engañados. Algunos relataron que sufrieron robos. La Policía Turística no cuenta con suficiente personal.
MEDIDA DE PREVENCIÓN • Un efectivo de la Policía Turística conversa con dos extranjeros y les aconseja que cuiden su dinero. La foto fue tomada en mayo del 2006, en la calle Sagárnaga.
Los extranjeros que vienen de vacaciones del exterior a La Paz reclaman que constantemente son timados por comerciantes y por quienes les ofrecen servicios y revelan que se sienten inseguros, por los robos y secuestros express, como por la cantidad de casos de policías falsos.
El temor se incrementa, porque antes de arribar, e incluso en los hoteles a los que llegan, los llenan de recomendaciones.
Este medio entrevistó a 15 turistas que circulaban por las calles Sagárnaga, Linares e Illampu, que diariamente están llenas de extranjeros. Allí recogió testimonios que revelan que los visitantes se percatan de que algunas personas intentan “aprovecharse de nosotros”.
“Es desagradable, porque por ser turista piensan que tienes mucho dinero y puedes pagar grandes sumas. Los vendedores te engañan; también pasa en los lugares donde viajas, Copacabana por ejemplo, y esto ocurre más con los turistas que menos conocen y hablan español. He viajado a Ecuador, Argentina, pero Bolivia y Perú son los países donde más sucede”, manifestó una turista que llegó por segunda vez a la ciudad de La Paz.
Otro vistante que llegó por asuntos de trabajo desde España a La Paz dijo: “Prefiero comprar las cosas en el supermercado, aunque es un poco más caro, pero por lo menos veo el precio real”.
Otro, reveló desconfiar hasta de efectivos policiales. “Me han dicho que no me suba a vehículos de la Policía por nada. Me aconsejaron que no me pare ante la Policía Antinarcóticos, que no me suba a su auto porque son secuestradores. Es gente que se hace pasar por agentes y secuestra. En el hostal me lo recomendaron, y me pidieron que tenga precaución al rondar por el centro de la ciudad”, enfatizó.
“Estaba tomando una foto con mi cámara y un hombre me la quitó de las manos. Eso sucedió en la iglesia de San Francisco la primera vez que vine aquí. No lo perseguí porque me dijeron que era peligroso. Está claro que hay gente que se aprovecha de la ingenuidad de los visitantes extranjeros para obtener más dinero”, reclamó otro turista.
Uno de los fraudes frecuentes se suscita en las terminales de buses del Cementerio General y Villa Fátima, cuando los turistas llegan de Copacabana o los Yungas. Allí, los antisociales los esperan para arrebatarles sus equipajes o bolsas de mano.
“Nos recomendaron que llevemos la mochila por delante, es como que las precauciones ya dicen mucho. Una amiga nuestra estuvo hace un mes y le robaron la mochila en la terminal. Adentro tenía su cámara y dinero. Me parece que eso de la seguridad perjudica al turismo en el país, pero debo decirle que no es el único”, complementaron dos mujeres que llegaron desde Argentina hace cinco días.
Sin embargo, los perjuicios no terminan ahí. Una viajera que llegó de Francia relató que “cuando viajas en bus, arriba (de los asientos) pones tus mochilas; mi amigo me contó que llegó un hombre que empezó a hablar con él. No se dio cuenta que otro le sacó la mochila de arriba. Pensó que tal vez es gente que se sube en el camino sólo para robar”, explicó la excursionista.
Leonor, recepcionista de un hostal de la calle Sagárnaga, apuntó que al recibir a los huéspedes extranjeros, les da a conocer las medidas de seguridad que deben tomar al salir de paseo en La Paz: “Que nunca muestren sus pasaportes a cualquier persona, que dejen sus documentos en el hostal como su dinero u objetos de valor. Sin embargo, notamos que ellos ya se han informado antes de venir y tienen más cuidado”.
Por su parte, el subcomandante de la Policía Turística, mayor Ernesto Zeballos, acotó que “es evidente que los turistas aún son víctimas de hurto e incluso de secuestros, aunque se han reducido los casos. Quisiéramos brindar mejor servicios, pero tenemos insuficientes efectivos, trabajamos en la ciudad, pero no en el área rural, y es necesario”.
RECAUDOS
Mochilas • Los funcionarios de hoteles y la Policía Turística recomiendan a los turistas que, en La Paz, cuando saquen a la calle algo de valor, lo lleven siempre adelante para que evitar cortes en la mochila.
Precaución • Cuidarse de las personas que se identifican como policías. No subir a ningún vehículo, no mostrar la identificación a nadie, vigilar todo el tiempo el equipaje.
Consejos • La gente de los hoteles y las tiendas aconseja que si el turista visita un lugar que no conoce, mejor llame a su hotel para que desde allí le contraten un taxi. Que no camine por las calles oscuras y que ande con poco dinero.
Internacional • Además, las embajadas de diferentes países envían a sus turistas recomendaciones en las que aconsejan evitar los conflictos sociales.
Testimonios
“En el mercado me cobran más” Jairo, llegó desde España.
“Me siento acogido aquí pero todo el tiempo me están engañando, en el transporte y en el mercado me cobran más. Por eso, prefiero ir a un supermercado, aunque sea un poco más caro, para ver el precio a que me engañen en un mercado común”, dijo un visitante español que llegó al país hace algunas semanas por trabajo.
“Es insegura para los turistas” Jonathan, llegó desde Francia.
“Escuchamos rumores de que La Paz es una ciudad insegura, al menos para los turistas. Mis amigos de trabajo, que ya vinieron aquí, me contaron que tuvieron algunos problemas. A uno le dijeron que por seguridad es mejor tomar un bus, no un taxi, pero ahí le cortaron su bolsa y le robaron dinero y documentos importantes”.
“Definitivamente está olvidada” My. Ernesto Zeballos, de la Policía Turística.
“Es lamentablemente, las autoridades del rubro no le ponen atención a la Policía Turística, vivimos en un garaje que no tiene la capacidad cuartelaria y definitivamente está olvidada. Le invito a que vea las casetas de la Policía Turística, no hay asientos, los vidrios están rotos. Un valor agregado en el tema turístico es la seguridad, si la hay, vendrán más turistas”.