Masistas acaparan becas universitarias De acuerdo con un decreto, el 10% de los alumnos de las universidades privadas deben ser becarios de bajos recursos. Este año, el Gobierno seleccionó a personas entre las que están sus militantes y simpatizantes.
El Ejecutivo, a través del Viceministerio de Educación Superior, benefició con becas de estudio en universidades privadas a militantes de su partido, el MAS, y a miembros de organizaciones sociales afines a su proyecto.
Este programa de apoyo a los jóvenes de escasos recursos fue creado mediante decreto supremo el año 1993, con la idea de que el 10% de los alumnos de las universidades privadas provenga de los estratos más marginados.
En la lista de becarios seleccionados por el Gobierno se advierte que miembros del instrumento político del MAS y otras organizaciones que respaldan su gestión se beneficiaron.
Por ejemplo, X.P.M., con número de cédula de identidad 6177506 LP, que escogió la carrera de Ingeniería en Gas y Petróleo, es una de las cuatro personas elegidas a nombre del MAS, IPSP (Instrumento por la Soberanía de los Pueblos), según la nómina enviada a la Universidad de Aquino Bolivia (Udabol).
Otro caso es el de F.B.F., de la carrera de Administración, que es parte de las Federaciones del Trópico de Cochabamba. Al menos otras 39 personas de esa organización se beneficiaron con las becas, de acuerdo con la lista.
En una carta enviada por el viceministro de Educación Superior, Ramiro Tapia, al rector de la Udabol, Antonio Saavedra, el 3 de marzo, se lee que “tengo a bien remitir la nómina de jóvenes de escasos recursos económicos, pertenecientes a Organizaciones y Movimientos Sociales que han sido seleccionados y asignados a vuestra universidad”.
El director de la Udabol, Ramiro Sotomayor, denunció que “el viceministro envió una carta que asevera textualmente que la gente es del MAS, ¿por qué los mejores alumnos de los cantones no están en esta lista?”.
Según Sotomayor, el acuerdo era seleccionar a los estudiantes en mesas de trabajo, razón por la cual la Asociación Nacional de Universidades Privadas elevó un reclamo a la autoridad.
Tapia dijo que “quiero desvirtuar esto; lamentablemente no sabemos todo; de los 2.600 (becarios), alguno debe tener militancia. Creo que la militancia no ha sido un requisito para llevar adelante (la selección), únicamente hemos pedido que venga de una organización social”.
La autoridad cree que “el trasfondo de esa denuncia es que todas las universidades han estado de acuerdo, excepto la Udabol, que tiene un sinfín de problemas y no ha sido solidaria. Esa denuncia viene por allá”.