La derecha del presidente francés, Nicolas Sarkozy, con 40% de votos, sufrió ayer una severa derrota en las municipales, según los primeros sondeos a pie de urna que daban a la izquierda y los ecologistas el 47,5% de los votos.
En la capital, el alcalde socialista Bertrand Delanoe, con 40,4%, superó a la candidata de la Unión para un Movimiento Popular (UMP) de Sarkozy, Françoise de Panafieu (28,6%), según una estimación de Ipsos-Dell.
En una primera reacción, el jefe del Partido Socialista, François Hollande, estimó que las elecciones municipales muestran la "voluntad" del electorado de lanzar una advertencia al gobierno de Sarkozy, "en particular en lo relativo al poder adquisitivo".
Ségolene Royal, candidata socialista a las presidenciales y derrotada en mayo por Sarkozy, estimó que se trata de un "voto sanción" y llamó a los electores de la izquierda a mantenerse movilizados para la segunda vuelta. Comentando los resultados desfavorables para su campo, el secretario general de la UMP, Patrick Devedjian, relativizó los resultados de las municipales, "estimando que no eran tan malos" como lo habían anunciado los sondeos.
"Naturalmente, no son buenos resultados, pero al mismo tiempo no son tan malos como lo anunciaban los sondeos", afirmó en declaraciones a la cadena de televisión privada TF1.
El primer ministro François Fillon trató también de minimizar la derrota de la derecha, considerando los resultados "más equilibrados de lo anunciado".
Este voto, cuya segunda vuelta tendrá lugar el 16 de marzo, representa el primer gran examen electoral para Nicolas Sarkozy —cuya popularidad está en caída libre— después de su elección a la presidencia en mayo. París, AFP