El presidente Evo Morales inauguró ayer en la zona de Ventilla, Distrito 8 de la ciudad de El Alto, el programa destinado a cambiar unos 5,8 millones de “focos gastadores por focos ahorradores”. Similares actos se desarrollaron en Cochabamba y Santa Cruz.
El programa se ejecuta en el marco del Plan Nacional de Eficiencia Energética y cuenta con apoyo financiero del programa TCP-ALBA (Tratado de Comercio de los Pueblos-Alternativa Bolivariana de las Américas), que alcanza a dos millones de dólares, según explicó el embajador de Cuba en Bolivia, Rafael Dausá.
El ministro de Hidrocarburos y Energía, Carlos Villegas, señaló que un “foco gastador” (de luz amarilla) tiene una potencia de 100 wats y su vida útil es de 1.000 horas, mientras que el “foco ahorrador” (luz blanca) tiene una potencia de 18 wats, equivalente a 100 wats incandescentes y su vida útil es de 6.000 horas.
Morales dijo que la política de cambio de focos es parte del trabajo que realiza su gobierno “para que la luz no sea un negocio privado, sino un servicio público para los bolivianos”.
David Sejas, presidente de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), denunció que “el Gobierno pretende utilizar la visita a los domicilios de las brigadas, con el pretexto de cambiar focos, para obtener datos sobre las propiedades de las familias cruceñas que más adelante podrían ser utilizados políticamente”.