Un guerrillero descarta la liberación de Betancourt El hombre que mató a Iván Ríos le aconseja a la madre de Ingrid que piense en la posibilidad de no volverla a ver. Además habló del futuro de tres estadounidenses.
PRUEBA DE VIDA • Gustavo Moncayo (izq.), la senadora Piedad Córdoba y Yolanda Pulecio, madre de Betancourt, anuncian que tienen las pruebas de vida de 10 rehenes. Ayer en Caracas.
Las FARC no tienen voluntad de liberar a la colombo-francesa Ingrid Betancourt, según aseguró ayer el guerrillero Pablo Montoya (alias Rojas), quien dio muerte a Iván Ríos, uno de los miembros de la cúpula de esa guerrilla.
´A Ingrid ni por el \'berraco\' (por ningún motivo) la liberan. Que doña Yolanda (la madre de Betancourt) piense eso´, dijo Rojas en declaraciones a la privada radio Caracol, que le entrevistó desde la unidad militar donde se encuentra recluido tras entregarse a las autoridades.
Las FARC tienen en su poder a Betancourt desde hace seis años, y hace parte, junto con tres estadounidenses, tres políticos y decenas de militares y policías colombianos, del grupo de 39 rehenes que proponen canjear por unos 500 rebeldes presos.
Respecto a los tres estadounidenses en cautiverio, Rojas aseguró que las FARC les van a dar el mismo tratamiento que la justicia de Estados Unidos le dio al extraditado jefe de esa guerrilla, Ricardo Palmera (Simón Trinidad), condenado a 60 años de cárcel por ese secuestro.
´A los gringos los van a condenar como condenaron a Simón´, dijo refiriéndose a Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell, retenidos por las FARC desde febrero del 2003.
El guerrillero se entregó el jueves al Ejército tras confesar haber dado muerte a Ríos, a quien cortó la mano, y a la compañera sentimental de éste, de 17 años, identificada sólo como Andrea.
En sus declaraciones, Rojas se mostró parco. En la entrevista con Caracol, también aseguró que las FARC pidieron al presidente venezolano, Hugo Chávez, un préstamo, que éste accedió a conceder, aunque señalando siempre que esa información la obtuvo a través de Ríos. Bogotá, AFP
Caracas explica la relación
Venezuela rechazó los informes que señalan que el gobierno del presidente Hugo Chávez tendría estrechos contactos con las FARC, que están basados en los documentos que se hallaron en el computador portátil del fallecido líder rebelde, Raúl Reyes, declaró ayer el ministro de Relaciones Interiores, Ramón Rodríguez Chacín
Negó las alegaciones sobre las estrechas relaciones que tendría el Gobierno venezolano con las FARC, y acotó que los vínculos se limitan a las actividades de coordinación para la liberación de secuestrados.
´Claro que hay vínculos (entre el Gobierno y las FARC), ...sino ¿por qué medios voy a coordinar para que liberen a las personas?´, dijo Rodríguez Chacín, quien dirigió en nombre de Venezuela las recientes entregas de seis rehenes por parte de las FARC.
´Esos vínculos no son los que estaban en ese computador (de Reyes) que alguien me decía a manera de chiste que lo van a comprar como chaleco antibalas para ponérselo porque resiste de todo´, acotó el ministro.
Rodríguez Chacín señaló que era ´cuestionable´ la información de la portátil de Reyes. Caracas, AP
No se descarta una fuerza
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, admitió ayer la posibilidad de que una fuerza multinacional de la ONU vigile la frontera con Ecuador, como lo propone Quito tras el ataque del Ejército colombiano contra un campamento guerrillero.
´No lo descarto, no me niego a ella´, dijo Uribe al responder a un periodista que lo interrogó sobre el tema planteado por el gobierno del presidente Rafael Correa, que rompió relaciones con Colombia tras la acción militar de este país contra la guerrilla de las FARC.
´Nosotros lo que queremos es que haya total transparencia, y si esa es una solución, el Gobierno colombiano no la descarta´, agregó el Mandatario en Riohacha.
El pronunciamiento de Uribe se produce en momentos en que una comisión de la OEA, al mando del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, visita el lugar del ataque colombiano.
Además, en Caracas, la senadora Piedad Córdoba, la madre de Ingrid Betancurt, Yolanda Pulecio, y el padre del rehén Pablo Moncayo, Gustavo Moncayo, anunciaron que llevan a Bogotá las pruebas de vida de 10 rehenes de la guerrilla. Bogotá, AFP
ANáLISIS
El papel del “Pánzer”
Luego de aceptado el acuerdo en la OEA, el ánimo del círculo más íntimo de José Miguel Insulza en Washington, compuesto en su mayoría por chilenos, se acercaba a la euforia. Es que para ellos, y el propio secretario general, la resolución fue fruto de una dura negociación que dejó en evidencia las capacidades de manejo político del chileno.
Según se hablaba ayer en Washington, el ´Pánzer´ consiguió dos triunfos: bajar la fuerte tensión del conflicto al usar su influencia política personal hablando directamente con los dos presidentes en disputa, Álvaro Uribe y Rafael Correa. Y dos, conseguir que la solución del problema quedara radicada en el seno de la OEA, organismo que en el último tiempo es blanco de las críticas por su supuesta falta de liderazgo e influencia.
Sus colaboradores creen que revirtió una serie de críticas de los últimos meses relativas a que priorizaba sus aspiraciones presidenciales por sobre los intereses y obligaciones de la OEA.
Reconocen, eso sí, que el resultado tiene como ingrediente la gran cooperación de los países de la región. Entre ellos, destacan a Uribe y Correa, que estuvieron dispuestos a escucharlos en sus planteamientos. Todo ello respaldado por los presidentes Lula da Silva, de Brasil; la presidenta Bachelet, de Chile; Cristina Fernández, de Argentina; Martín Torrijos, de Panamá, entre otros, que se comunicaron con Insulza y colaboraron en las gestiones. A ello se agrega la disposición de la canciller de Ecuador, María Isabel Salvador, y del embajador colombiano ante la OEA, Camilo Ospina, que se reunieron con Insulza cuantas veces fue necesario para destrabar las conversaciones.
Según sus asesores, Insulza tuvo gran apoyo en sus colaboradores cercanos, como Dante Caputo, ex canciller argentino; el boliviano Víctor Rico, ex vicecanciller y ex cónsul general en Santiago, y el uruguayo, Jean Michel Arrighi, director jurídico de la OEA, quienes fueron los encargados de colaborar en el lobby con embajadores de los países. Mario Gálvez, www.elmercurio.com