España será gobernada por los socialistas de José Luis Rodríguez Zapatero los próximos cuatro años, con un Parlamento dominado por las dos principales fuerzas políticas, que aglutinan 322 de los 350 diputados, tras la pérdida de representación de los partidos minoritarios.
Los socialistas, con el 43,64 por ciento de los votos, lograron el domingo 169 diputados, cinco más que el 2004, y se quedan a siete de la mayoría absoluta (176), lo que les puede obligar a buscar pactos puntuales.
Zapatero dijo ayer, en sus primeras declaraciones, que la victoria es ´suficiente, fuerte y sólida´ para sacar adelante sus compromisos asumidos.
La otra fuerza más votada, con el 40,11 por ciento de los votos, fue el conservador Partido Popular (PP), que obtuvo 153 diputados, cinco más que en los comicios del 2004, pero cuyo líder, Mariano Rajoy, sufrió su segunda derrota frente a Zapatero, lo que podría pasarle factura.
El ´número dos´ del PP, Ángel Acebes, remitió ayer a una reunión que el Comité Ejecutivo del partido celebrará hoy ante las numerosas preguntas sobre una eventual renuncia de Rajoy.
Acebes destacó los más de diez millones de votos que les han respaldado y dijo que el PP ´representa más que nunca la centralidad en España´, y que ante los ´tiempos difíciles que vienen´ será una ´garantía de responsabilidad´, además de asegurar que son un partido ´fuerte y unido´, sin desvelar si se abrirá el debate sobre una renovación.
Con la distribución de fuerzas en el Parlamento, los socialistas consideran que han logrado ´la mayoría suficiente´ reclamada durante la campaña por Zapatero, que basó gran parte de su mensaje en la movilización de su electorado para vencer y distanciarse del PP. Madrid, EFE
ETA
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Entierro • Miles de personas rindieron ayer el último homenaje, sobrio y emocionante, a Isaías Carrasco, el concejal asesinado el viernes por ETA.