Las crecidas de los ríos Bermejo y Pilcomayo a raíz de las intensas lluvias han dejado aisladas a unas 8.000 personas en la norteña provincia argentina de Salta, fronteriza con Bolivia, informaron ayer fuentes oficiales.
"El agua no nos da tregua", señaló el secretario de Obras Públicas provincial, Alfredo Miguel, quien en declaraciones al canal de televisión Todo Noticias indicó que continúan las precipitaciones en el sur boliviano y el extremo norte argentino.
Las familias que han quedado aisladas por las inundaciones, pertenecientes a las localidades de Santa Victoria Este y Santa María, están recibiendo ayuda por vía aérea, manifestó.
"Hasta que no pare no podemos llegar para solucionar el problema. Estamos esperando que baje el agua", agregó Miguel.
En tanto, unas cien personas debieron ser evacuadas en el sur de la provincia debido a las intensas lluvias registradas en los últimos tres días, que causaron la inundación de numerosas viviendas. Buenos Aires, EFE