Quien diga que la Iglesia no actualiza su doctrina no conoce a monseñor Gianfranco Girotti, director del Penitenciario Apostólico, organismo que supervisa la confesión y las indulgencias plenarias de la Iglesia.
Según el órgano oficial del Vaticano, L'Osservatore Romano, Monseñor Girotti concluyó que la vieja lista de pecados elaborada por el papa Gregorio Magno en el siglo VI y popularizada por Dante en La Divina Comedia, no bastaba para describir los tiempos modernos. A partir de ahora tenemos pecados capitales en los tiempos de la globalización.
"Uno no ofende a Dios sólo al robar, blasfemar, o desear la mujer del prójimo, sino también cuando uno daña el medio ambiente, participa en experimentos científicos dudosos y manipulación genética, acumula excesivas riquezas, consume o trafica drogas, y ocasiona pobreza, injusticia y desigualdad social", dijo Monseñor Girotti.
La nueva lista de Monseñor facilita las cosas porque en vez del examen de conciencia de la confesión y el arrepentimiento que debían hacer nuestros antepasados, basta con consultar la Forbes para encontrar quiénes poblarán el infierno.
De acuerdo con el ranking de súper millonarios publicado, se puede anticipar que allí se dirigen el inversionista Warren Buffet, campeón indiscutido en el rubro de las fortunas obscenas, el mexicano Carlos y a Bill Gates.
Con el pecado mortal de la contaminación ambiental habría que enviar al infierno a la mayoría de los estadounidenses y a los chinos, que si siguen así no se salvarán de las llamas. BBC Mundo