El Presidente pide al Cardenal ayuda para ir al diálogo El Presidente visitó al cardenal Julio Terrazas y logró que la Iglesia acepte facilitar el proceso. La sesión de Congreso fue suspendida hasta una nueva convocatoria. El papa Benedicto XVI apoyó el diálogo y pide desterrar el racismo.
Otro incidente • Parlamentarias opositoras discuten con los oficialistas en el Congreso.
Tras dos años y dos meses de haber negado sistemáticamente la presencia de la Iglesia Católica en escenarios de diálogo político, el presidente Evo Morales visitó ayer en Santa Cruz al cardenal Julio Terrazas para pedirle que facilite el acercamiento entre el oficialismo y la oposición. La Iglesia Católica, según informó al concluir la cita monseñor Jesús Juárez, expresó su disposición de facilitar el proceso.
Mientras tanto, en La Paz, el vicepresidente Álvaro García Linera suspendió sin fecha la plenaria de Congreso convocada para analizar la crisis y la posibilidad de diálogo, con el argumento de evitar que se entorpezca las gestiones de Morales.
El Jefe de Estado llegó a la capital cruceña pasado el mediodía e inmediatamente se dirigió a la residencia del Cardenal, con quien se reunió por más de tres horas para solicitarle ayuda para el diálogo. Un día antes, Terrazas se reunió con el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, quien expresó su preocupación porque la Iglesia sea utilizada políticamente en esta iniciativa.
También en Santa Cruz, y a nombre del Gobierno, el ministro de Defensa, Walker San Miguel, destacó la importancia de la gestión presidencial y consideró que el diálogo debe reanudarse a la brevedad posible.
“Este es un proceso que no tiene que demorarse demasiado, pero que también tenemos que aguardar las instancias políticas”.
Monseñor Juárez expresó la voluntad de la Iglesia de coadyuvar en el diálogo en calidad de “facilitadores”, es decir de colaborar al encuentro de partes.
“Lo que la Iglesia va a hacer es estudiar y buscar la forma de también poner su granito de arena en este proceso de búsqueda de la paz, la justicia y el desarrollo”, perfiló. No adelantó los términos de la facilitación, pero señaló que “tiene que haber mucho desprendimiento, mucho espíritu de escucha, mucho espíritu de apertura y, mirando la globalidad del país, buscar el bien común para todos”.
García, en La Paz, suspendió la sesión del Congreso sorpresivamente, a pesar del malestar de la oposición “para contribuir a que sus esfuerzos (de Morales), que se inician para crear un clima de diálogo, puedan continuar”.
El jefe de bancada del MAS en el Senado, Félix Rojas, apoyó la decisión porque —sostuvo— “no se puede llevar una sesión que podría hacer que las cosas se conflictúen más, se encontrarían más las distintas posiciones”.
En cambio la oposición, a través del presidente del Senado, Óscar Ortiz (Podemos), atribuyó la suspensión de la sesión a la falta de seriedad de García, aunque destacó el acercamiento del Gobierno con la Iglesia Católica, pero recordó que es necesaria la presencia de veedores internacionales, “porque el país enfrenta una fractura institucional”.
El Gobierno convocó a retomar el diálogo a la oposición política y regional con el fin de resolver una crisis derivada de la decisión de impulsar la aprobación del texto constitucional del MAS, aprobado en Oruro, y los estatutos autonómicos de Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija.
Hasta el momento fracasaron tres espacios de diálogo; uno impulsado entre el Gobierno y la Constituyente, otro entre el Gobierno y los prefectos, y uno reciente en el ámbito congresal.
Este último abortó luego que el MAS aprobara las leyes de convocatoria a los referendos dirimidor de tierras, ratificatorio del texto constitucional y la ley que anuló la capacidad regional de convocar a consulta ciudadana.
Monseñor Juárez pidió a los medios de comunicación “ayudar a crear este clima de apertura (al diálogo)”, mientras que San Miguel dijo que “hay un ambiente de distensión” propicio.
“Lo que la Iglesia va a hacer es estudiar y buscar la forma de poner su granito de arena”. Juárez