Con megáfonos y discursos críticos esperaban ayer los opositores la sesión de Congreso para debatir la crisis del país, pero el vicepresidente Álvaro García tardó apenas cuatro minutos en instalarla y luego suspenderla, dejando con la boca abierta a opositores e incluso oficialistas.
Transcurrieron algunos segundos para que la diputada Roxana Sandóval (MNR) levante su megáfono y comience increpar a García. Luego le siguieron el resto de los opositores que en coro comenzaron a gritarle “maricón”, por no haber abierto el debate.
En el otro frente, los oficialistas miraban con desconcierto lo que ocurría y sólo atinaron a salir protestando entre ellos porque no se les comunicó la decisión.
Por unos minutos se registraron roces entre oficialistas y opositores, cuando los primeros evitaron que sus colegas se dirijan a la testera con la intención de increpar a los directivos.
García se había retirado, luego de explicar que suspendía la plenaria para contribuir a las gestiones del presidente Evo Morales para que la Iglesia facilite el diálogo político.
“En contribución del Congreso Nacional a poner sus esfuerzos con destino a crear un clima de diálogo, he decidido suspender la sesión y el debate para una próxima sesión”, señaló para luego dejar rápidamente el foro.
Los opositores, a viva voz, gritaban “¡autonomía el 4 de mayo!”.
“Lo emplazo públicamente (a García) a que si tuvo los pantalones para cercar el Congreso, se ponga los pantalones para debatir”, reclamó, molesta, la diputada Lourdes Millares (Podemos).
AMENAZA Y SESIÓN
Mujeres • Un grupo de parlamentarias de Podemos, UN y el MNR advirtieron que no volverán a permitir que las agredan y que no se les permita hablar.
Sesión • La plenaria para debatir sobre la crisis fue suspendida hasta la próxima semana, aunque no hay fecha definida.