Una manifestación en Tíbet contra China deja muertos La agencia oficial China Nueva afirmaba que “el viernes por la noche (ayer) se calmó la violencia tras una jornada tumultuosa en la que se rompieron cristales”. Testigos aseguran que al menos hay dos víctimas.
Tras una jornada de enfrentamientos violentos entre Policía y manifestantes opuestos a China que se saldó con la muerte de un número indeterminado de personas, la situación era incierta ayer por la noche en la capital del Tíbet, Lhasa, donde la agencia oficial China Nueva anunció la vuelta a la calma.
Ningún habitante contactado por teléfono pudo confirmar si seguían los incidentes o si se impuso el toque de queda, explicando que no habían salido de casa desde hacía varias horas.
“No hay nadie fuera a esta hora, ni los tibetanos ni los hans (etnia china mayoritaria). Los únicos fuera son quienes están de guardia”, declaró el empleado de una escuela de Lhasa.
Varios recepcionistas de hoteles dijeron que “todo estaba en calma”, mientras la agencia China Nueva afirmaba que “el viernes por la noche (ayer) se calmó la violencia tras una jornada tumultuosa en la que se rompieron cristales, se saquearon tiendas, se quemó una mezquita y varias personas resultaron heridas”.
Unos incidentes cuya responsabilidad recae en el entorno del líder espiritual Dalai Lama, según las autoridades chinas.
Se trata de las manifestaciones más importantes en Lhasa desde el último levantamiento de marzo de 1989 y prometen acrecentar la presión al Gobierno chino para que mejore su historial en derechos humanos, tal y como se comprometió a hacer al obtener la organización de los Juegos Olímpicos de este verano.
La violencia afectó sobre todo al casco viejo de Lhasa, en particular en el área circundante al célebre monasterio de Jokhang, tras varios días de manifestaciones de los monjes.
“Es seguro que hay muertos”, declaró a la AFP vía telefónica un empleado del centro de urgencias médicas de la ciudad.
La emisora Radio Free Asia , citando testigos en Lhasa, informó de al menos dos muertos en el centro histórico y aseguró que la Policía china disparó contra manifestantes tibetanos. Pekín, AFP
Pedidos desde occidente
La comunidad occidental, especialmente EEUU y la Unión Europea (UE), pidieron ayer a China contención y respeto de la cultura de Tíbet, tras los altercados ocurridos en Lhasa.
Desde Dharamsala, en el norte de India, el Dalai Lama, líder espiritual en el exilio de los tibetanos, exigió a Pekín “renunciar al uso de la fuerza” contra los manifestantes.
“Estas protestas son una manifestación del profundo resentimiento del pueblo tibetano ante el actual poder. Pido a los líderes chinos que paren de usar la fuerza y pongan fin a este resentimiento a través del diálogo”, declaró el Dalai Lama.
El embajador de EEUU en Pekín, Clark Randt, demandó al Gobierno chino que “dé pruebas de moderación” en Tíbet y que no recurra al uso de la fuerza. Los líderes europeos instaron a autoridades chinas a mostrar “moderación”. Washington, AFP