La hoguera de las expectativas económicas que encendió el presidente Raúl Castro en Cuba era alimentada ayer por rumores y versiones que los mensajes oficiales no lograban atenuar pese a sus llamados al realismo.
El oficial diario Granma manifestó ayer su “preocupación” por las expectativas creadas en la población sobre que algunas medidas previstas resuelvan las “necesidades domésticas acumuladas” y aclara que ello sólo puede ser resultado del trabajo, la productividad y el ahorro.
No obstante, el artículo del director, el diputado Lázaro Barredo, admite que algunas disposiciones podrían entrar en vigor en breve, como “el acceso al turismo y la venta de equipos”.
Salvo excepciones por bodas o estímulos laborales, la posibilidad de hospedarse en hoteles y centros turísticos en Cuba está reservada a extranjeros, pues sus servicios se cobran en divisas.
La venta liberada, aunque en divisas, de algunos equipos electrónicos y electrodomésticos, hasta ahora restringidos por problemas energéticos u otras consideraciones creció el jueves, cuando comenzaron a circular rumores y documentos de origen no precisado, que anuncian su próxima comercialización.
Consultado por la AFP, el Ministerio de Comercio Interior, no descartó esa posibilidad, pero negó la existencia de una decisión en ese sentido.
El 26 de julio, Raúl Castro, como gobernante provisional en lugar de su hermano Fidel, anunció la necesidad de cambios, incluso “estructurales”. En diciembre, en la sesión del Parlamento, Raúl habló de derogación de prohibiciones y limitaciones que ya no tenían razón de ser. La Habana, AFP
Relaciones normalizadas
La canciller mexicana, Patricia Espinosa, cumplió ayer el último día de su visita a Cuba, pero en su portafolio ya cargaba la ´normalización plena de relaciones´ y una invitación para que el presidente Felipe Calderón visite la isla.
Espinosa, quien sostuvo conversaciones el jueves con su homólogo Felipe Pérez Roque y suscribió un comunicado que normaliza sus relaciones, se entrevistó ayer con Fernando Remírez de Estenoz, responsable de relaciones internacionales del Partido Comunista.
Tras recorrer las obras de restauración de La Habana Vieja y participar en una recepción en la embajada mexicana, la Canciller terminó su visita a Cuba conversando con el vicepresidente Carlos Lage y el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón. Poco antes de su regreso a México ofreció una conferencia de prensa. La Habana, AFP