El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, anunció ayer su veto a la ley que recientemente restituyó la aplicación de la pena de muerte y lo facultó para otorgar o rechazar el indulto a los condenados.
Colom anunció en rueda de prensa su decisión por considerar inconstitucional la ley y explicó que la devolvió al Congreso para un nuevo análisis.
El 12 de febrero, el Parlamento guatemalteco le restituyó al Presidente la facultad de perdonar la vida o confirmar la pena capital a reos condenados, que había quedado en suspenso el 2000.
"Mal haría yo en sancionar una ley que tiene inconstitucionalidades", declaró el Presidente tras señalar que hizo "un profundo análisis" del tema con expertos del Gobierno y embajadores.
Según Colom, las contradicciones que tiene la norma se refieren al derecho a la vida del reo, la retroactividad y los compromisos de Guatemala con la Convención Americana de Derechos Humanas. Guatemala, EFE