Los obispos han vuelto a la palestra con un texto titulado “Orientaciones Pastorales sobre el proyecto de Constitución Política del Estado”. Por su parte, el Presidente de la República y el Prefecto cruceño aceptaron hablar con el Cardenal, en busca de un posible diálogo, hasta ahora, de sordos. El punto de partida es la grave situación política y económica del país, analizada en aquel documento. Los obispos, a la cabeza de la Iglesia boliviana, se muestran preocupados porque todo el proceso [político] ha sido marcado por las presiones y la violencia que, al desplazar el camino del diálogo, echa por tierra el esfuerzo realizado y las esperanzas depositadas en el mismo proceso. Nos vemos urgidos a motivar el diálogo, basado en la transparencia y respeto mutuo en vista al bien común y dignidad humana. Y enseguida advierten que el enfrentamiento [que se masca en el ambiente] generará vencedores y vencidos, provocará divisiones que pondrán en riesgo los mismos cambios y afectarán gravemente las esperanzas del pueblo.
En lo tocante a la chifladura indigenista que mira la historia desde un solo ángulo, es irreal pensar en una Bolivia exclusivamente “originaria”, cuando la realidad es otra: la Bolivia de hoy se entiende a partir de un largo camino recorrido desde sus orígenes, con sus propios valores y problemas, y los de todas las etapas históricas sucesivas. También el Papa ha condenado el odio racista, al recibir al nuevo embajador de Bolivia.
Los obispos constatan una polarización ideológica y regional. Y, al atribuir más valor a los recursos de la presión y la fuerza que a los argumentos racionales, … y en ausencia de un Estado institucionalizado y eficaz, [algunos sectores] han optado por medios de defensa ilegítimos que ponen en grave riesgo la dignidad humana y la paz. Y precisan: la falta de seguridad, el recrudecimiento de la violencia en las calles, los linchamientos de una crueldad inaudita, el incremento del narcotráfico y contrabando, denotan un peligroso vacío de la institucionalidad, en particular de las instituciones del orden, desprecio de las leyes y pérdida del sentido del valor sagrado de la vida. Otro hecho grave es la imposibilidad de acción del Tribunal Constitucional. La disputa política “está librada a la discreción del más fuerte”.
La consolidación de los derechos de las personas y de la sociedad —agregan los obispos— “debe ir acompañada por el cumplimiento de los deberes y obligaciones”. La tensión se agrava por los problemas económicos, la falta de fuentes de trabajo y la subida del costo de vida que perjudican de manera directa a los más pobres y marginados. Tanto el proyecto de nueva Constitución como de los estatutos autonómicos recorren caminos enfrentados. Apremia buscar un cauce de conciliación y complementación, insisten los prelados y la Iglesia toda, así como la gente de buena voluntad. Hasta aquí, la visión global de la crítica situación por la que transita Bolivia. Sobre esta penosa realidad, los obispos detallan luego los temas de la Constitución “chuta” inadmisibles para un católico, y la adecuada sustitución por otros más humanos. ¿Aceptarán los políticos, con lealtad, la mano que les tiende la Iglesia?
*José Gramunt es sacerdote jesuita y director de ANF.
Una rendición dolorosa
Las oficinas de las petroleras están alfombradas con pieles de tigres, de todos los tigres que se atreven a desafiarlas. Al final, las petroleras imponen sus condiciones, como está ocurriendo en Argentina, donde la señora Cristina de Kirchner está corrigiendo la política de su esposo y dando a las empresas los márgenes de utilidades que ellas quieren.
Chávez de terror
Que Chávez le diga demonio a Bush, que declare que éste huele a azufre, es hasta folklórico, e inclusive se le puede acompañar con una sonrisa, sobre todo porque como los gringos lo ven con una condescendencia que hasta insulta, las consecuencias de esos exabruptos son irrelevantes.
Rifándose la credibilidad
La economía es una ciencia social tremendamente intuitiva. Toda persona a diario aplica conceptos que los economistas nos empeñamos en complicar. Elaboramos sofisticados modelos matemáticos y hablamos en latín; es la forma que tenemos de ganarnos la vida.
Procesión de Semana Santa
Se dice que el Director General de Ceremonial del Estado, vestido con el atuendo de jilakata y el chicote con el que acostumbra recibir a los jefes de las delegaciones extranjeras —que francamente nadie sabe para qué sirve— estaría organizando la próxima participación de los funcionarios del Gobierno en la procesión anual de la Semana Santa.
Buena fe
En la hora de la tribulación, todos debiéramos darnos cuenta de que el sentido de lo humano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración. Lo humano es esencialmente entendernos como parte de una misma comunidad.
Separatismo o unidad
Nadie vio con indiferencia el conflicto Colombia-Ecuador, los argumentos de censura o justificación brotaron rápidamente. Esto deleita porque demuestra que el proceso de integración no es un discurso, sino una realidad que importa, que se anhela y protege.
Ediciones Anteriores
Encuesta del día
Como Fidel, sin ningún cambio
Mantendrá el socialismo pero flexibilizará la economía