Se dice que el Director General de Ceremonial del Estado, vestido con el atuendo de jilakata y el chicote con el que acostumbra recibir a los jefes de las delegaciones extranjeras —que francamente nadie sabe para qué sirve— estaría organizando la próxima participación de los funcionarios del Gobierno en la procesión anual de la Semana Santa.
La procesión estaría precedida por la santa imagen de nuestro Señor Jesucristo, llevada en hombros por el conjunto de asesores del Palacio los que, completamente encapuchados y en calidad de penitentes, estarían mostrando su arrepentimiento por el mal asesoramiento que efectuaron a los más altos niveles gubernamentales. Se dice que en este grupo estaría también algún o algunos importantes personajes de las dependencias de informaciones y de seguridad del Estado.
Seguidamente, acompañarían la procesión todos los miembros del Poder Ejecutivo, algunos de los cuales llevarían en el brazo izquierdo un brazalete morado, como indicación de su arrepentimiento por haber quebrantado el Octavo Mandamiento, cual es, no levantar falso testimonio ni mentir.
En esta ocasión, el Director de Ceremonial del Estado no habría incluido a los magistrados de la Corte Suprema o del Tribunal Constitucional ya que, como son tan pocos, su presencia habría pasado totalmente desapercibida.
Tampoco habría incluido a los miembros de la Corte Nacional Electoral, por haber cometido el grave pecado de retirar, sin razón alguna, a funcionarios administrativos de esa repartición, que son los que aseguran que las elecciones se lleven de una manera pulcra e impecable. Por supuesto, tampoco se habría incluido a los miembros del Poder Legislativo, que se encuentran muy desacreditados por las acciones de algunos de sus miembros, que permanentemente son acusados de golpistas en contra de la democracia y de “chanchulleros”.
Por su parte, los miembros de la Asamblea Constituyente se excusaron, indicando que no asistirían a la procesión, a no ser que reciban una instrucción directa de la Vicepresidencia de la República o de cualquiera de los asesores del Palacio.
Sin embargo, estarían en la procesión las autoridades financieras del Gobierno, quienes, al rasgarse sus vestiduras, podrían asegurar a la población que no son responsables de la inflación y que más bien resultan ser víctimas de los productores y de los especuladores, que quieren desestabilizar al Gobierno democrático.
Inmediatamente detrás de éstos, estarían los miembros de la fuerza elite de espionaje, dependiente de un importante ministerio, quienes, al azotarse fuertemente con látigos llenos de púas, prometerían arrepentirse de haber quebrantado el Undécimo Mandamiento, cual es, el no hacerse pescar.
Por último, en la parte final de la procesión se situarían también los muchísimos partidarios del régimen, que fueron contratados por influencias nepotistas o que, al ser contratados por éstas u otras razones, realizaron muy malos trabajos en sus reparticiones, tal como lo reporta diariamente la prensa nacional. Todos ellos, arrepentidos, estarían orando a viva voz “la corrupción es también hacer un mal trabajo o finalmente no hacerlo…”.
Como no podía ser de otra manera, en el memorándum de citación a los funcionarios del Gobierno, el Director de Ceremonial del Estado recordó que todos los participantes debían marchar con el brazo izquierdo en alto y la mano derecha en el pecho, como una señal de que se trataba de funcionarios de un Gobierno socialista e indigenista.
Sin embargo, para quienes son entendidos en asuntos políticos, el gobierno del MAS está muy lejos de ser un gobierno socialista. Cuanto más, podría ser calificado como un gobierno, en primer lugar, de carácter chavista, en segundo lugar, de carácter populista y, por último, de carácter aymarista.
*Juan L. Cariaga es economista y escritor.
Una rendición dolorosa
Las oficinas de las petroleras están alfombradas con pieles de tigres, de todos los tigres que se atreven a desafiarlas. Al final, las petroleras imponen sus condiciones, como está ocurriendo en Argentina, donde la señora Cristina de Kirchner está corrigiendo la política de su esposo y dando a las empresas los márgenes de utilidades que ellas quieren.
Obispos vuelven a la carga pacífica
Los obispos han vuelto a la palestra con un texto titulado “Orientaciones Pastorales sobre el proyecto de Constitución Política del Estado”. Por su parte, el Presidente de la República y el Prefecto cruceño aceptaron hablar con el Cardenal, en busca de un posible diálogo, hasta ahora, de sordos.
Chávez de terror
Que Chávez le diga demonio a Bush, que declare que éste huele a azufre, es hasta folklórico, e inclusive se le puede acompañar con una sonrisa, sobre todo porque como los gringos lo ven con una condescendencia que hasta insulta, las consecuencias de esos exabruptos son irrelevantes.
Rifándose la credibilidad
La economía es una ciencia social tremendamente intuitiva. Toda persona a diario aplica conceptos que los economistas nos empeñamos en complicar. Elaboramos sofisticados modelos matemáticos y hablamos en latín; es la forma que tenemos de ganarnos la vida.
Buena fe
En la hora de la tribulación, todos debiéramos darnos cuenta de que el sentido de lo humano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración. Lo humano es esencialmente entendernos como parte de una misma comunidad.
Separatismo o unidad
Nadie vio con indiferencia el conflicto Colombia-Ecuador, los argumentos de censura o justificación brotaron rápidamente. Esto deleita porque demuestra que el proceso de integración no es un discurso, sino una realidad que importa, que se anhela y protege.
Ediciones Anteriores
Encuesta del día
Como Fidel, sin ningún cambio
Mantendrá el socialismo pero flexibilizará la economía