Jesús preparó su pasión y muerte con siete episodios Tres sacerdotes relatan los momentos poco conocidos por los fieles antes de morir en la cruz y explican el significado de éstos para la vida actual, desde su ingreso a Jerusalén hasta la Última Cena.
INGRESO A JERUSALÉN • La gente aclama al Hijo de Dios.
Jesús, el hijo de Dios en la Tierra, preparó su pasión y muerte en siete episodios. Tres sacerdotes explicaron el significado de estos pasos en la vida actual.
El ingreso triunfal de Jesús a Jerusalén, la expulsión de los mercaderes del templo, la maldición a la higuera, el enfrentamiento a los fariseos mediante parábolas, la traición de Judas Iscariote, la embalsamación anticipada de su cuerpo y la organización de la Última Cena son parte de los episodios poco conocidos por los fieles.
Según el padre Telián Corona, director de la Universidad Salesiana, Jesucristo sabía que en su destino estaba señalada su pasión y muerte para liberar del pecado al mundo y Él se había preparado para este paso.
“Jesús, durante toda su vida se preparó para el tránsito hacia su padre, estudió las Escrituras desde los 5 hasta los 12 años y en su juventud y vida adulta siguió escuchando y meditando la Palabra de Dios y asumiendo el mandato de su padre celestial”.
Agregó que entre los momentos más importantes se encuentra el domingo, antes de la primera luna llena de primavera, que se recuerda la Pascua. Jesús viajó a Jerusalén y en el Monte de los Olivos, Él mismo creó el escenario para su ingreso triunfal al pueblo judío montado en un burro. Cuando estuvo cerca, al ver la ciudad lloró por ella; luego, pese a que la gente lo aclamaba y ovacionaba, descendió serio porque sabía que esta misma gente lo condenaría después.
El sacerdote indicó que luego de su ingreso a Jerusalén se fue a Betania, una población cercana, a pedir albergue a Lázaro, María Magdalena y Martha.
“Al día siguiente, Jesús fue al templo de Jerusalén, que era una construcción imponente ubicada sobre el monte Sión, con una superficie de cerca de 400 metros de largo por 200 de ancho y se encontraba lleno de mercaderes. Al llegar, expulsó a los comerciantes por faltar el respeto a la casa de su padre y condenar el sistema religioso de los judíos.
El padre Fernando Bascopé, secretario para la Pastoral de la Conferencia Episcopal Boliviana, señaló que a partir de entonces se intensificó el juicio de Jerusalén en contra de Jesús y se consolidó después de las respuestas en forma de parábolas que dio el Hijo de Dios a las preguntas capciosas de los fariseos.
“Por ejemplo, Jesús pide una moneda ya que él ni siquiera traía dinero, y pregunta ¿De quién es esta imagen? En esa moneda estaba la imagen del César y una inscripción: Tiberio César, hijo del divino Augusto, y Jesús concluye diciendo: ‘den al César lo que es del César y a Dios, lo que es de Dios’”, explicó el padre Bascopé asegurando que Jesús no respondió con componendas al Imperio Romano.
En la última reunión con sus discípulos, Jesús pidió cordero, pan de azimo y vino, alimentos tradicionales de la Pascua. Los tres sacerdotes coincidieron en señalar que la Última Cena fue el inicio de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, anunciada en el Antiguo Testamento.
Los siete episodios preliminares a la pasión, muerte y resurrección de Jesús y su significado para los fieles
Jesús ingresa a Jerusalén y llora por esta ciudad
Días antes de celebrarse la fiesta judía de Pascua, en la primera luna de la primavera, Jesús decide ir a Jerusalén puesto que sabía que la hora de su muerte se acercaba. Pide a sus discípulos un burro para descender por el monte de los Olivos. Cuando estuvo cerca, al ver la ciudad lloró por ella y por los que la habitaban. La población judía, durante su ingreso a la capital del pueblo judío, portando ramos lo aclamaban y ovacionaban puesto que ya estaban informados de su trayectoria y milagros; sin embargo, él estaba serio porque sabía que la gente que ese momento lo bendecía sería la misma que días después lo condenaría a la muerte.
Paz • El padre Fernando Bascopé explicó que con este paso Jesús quiere mostrar la línea humilde y pacificadora, no guerrera, y quiere denunciar el mal y el pecado en la cúpula del sistema social. El saludo de los judíos con ramos y alabanzas manda a los fieles católicos a recibirlo en la vida.
El Hijo de Dios expulsa a mercaderes del templo
Al otro día, cuando salieron de Betania fueron a Jerusalén, y Jesús fue al templo. Ahí comenzó a echar fuera a todos los que se dedicaban a vender y comprar en el templo. El Hijo de Dios denuncia, juzga y condena no sólo a los compradores, vendedores y cambistas del templo, sino a todo el sistema religioso representado por el templo de Jerusalén: Los maestros de la ley y las principales autoridades judías observaron el proceder de Jesucristo para iniciar la persecución en su contra. Después de revisarlo todo, salió acompañado de sus discípulos, fuera de la ciudad. Este hecho aceleró la persecución y desencadenó el proceso final contra el Hijo de Dios.
Respeto • Con este episodio, según explicó el padre Corona, el Hijo de Dios pretende mostrar que los católicos deben tener respeto en la casa de Dios como un lugar solemne de oración y meditación y no convertirla como si fuera cualquier calle en un espacio de comercio informal y negociaciones.
La purificación simbólica de la higuera y sus frutos
Al anochecer, cuando Jesús y sus 12 discípulos retornaban a Betania, el Hijo de Dios quiso servirse un higo de una frondosa plantación en el camino, pero no pudo alcanzar el fruto, por lo que Jesús molesto maldice la higuera asegurando que nunca más tendrá frutos. Estas palabras son simbólicas puesto que los estudiosos en la materia explicaron que se refería a la gente de Jerusalén que no tenía fe ni vivía una vida en Dios. Al día siguiente, salieron de Betania muy temprano y los apóstoles se percataron que la higuera se había secado. “Este hecho se lo conoce en la historia sagrada como la purificación de la higuera”, precisó el padre Telián Corona.
Fieles • El padre Fernando Bascopé aseguró que este episodio simbólico significa que con el transcurso del tiempo la gente se va alejando cada vez más de la religión católica e incumple más los mandamientos de Dios, por eso pide que sus fieles se mantengan firmes en convicción cristiana.
Jesús les responde a los fariseos con parábolas
Volvieron a Jerusalén y cuando caminaban por el templo se acercaron los jefes de los sacerdotes, los maestros de la Ley y las autoridades judías y enviaron donde Jesús a algunos fariseos, junto con partidarios de Herodes con preguntas para que desconozca a las autoridades romanas, pero no respondió de inmediato, se tomó su tiempo y, mediante parábolas, con mucha astucia respondió uno a uno las interrogantes y salió de las trampas. Sin embargo, los fariseos al escuchar las parábolas con las que Jesús les respondía y, al no entender su significado, las malinterpretaron y más tarde las usaron en contra del nazareno y sus discípulos.
Símbolos • Según el padre Telián Corona, cada una de las parábolas que utiliza Jesús al responder a los fariseos tiene su mensaje. E insta en la actualidad a aprender a escuchar y analizar las palabras antes de interpretarlas de forma negativa o malintencionada y generar un conflicto sin motivo alguno.
La traición de Judas por 30 monedas de plata
Faltaban dos días para la Fiesta de Pascua y de los Panes Azimos. Los jefes de los sacerdotes y los maestros buscaban la manera para detener a Jesús y darle muerte. Entonces Judas Iscariote, uno de los doce discípulos, fue donde los jefes de los sacerdotes para entregarles a Jesús a cambio de 30 monedas de plata. Iscariote supo identificar a los enemigos de Jesús y los planes que tenían en contra del Hijo de Dios, pero se puso del lado de los judíos y lo entregó en el monte de Getsemaní. El padre Garaú indicó que Judas Iscariote luego se arrepintió de su actitud y, según las Escrituras, luego de la traición, cogió las monedas y se fue a un páramo para quitarse la vida.
Confianza • El padre Mateo Garaú señaló que el mensaje de este importante instante de la vida de Jesús es que las personas no deben traicionar la confianza que les depositan sus amigos por un interés económico. Asimismo, insta a la valoración de los votos de amistad que la gente deposita en uno.
Una mujer embalsama el cuerpo del Hijo de Dios
Cuando Cristo y sus discípulos caminaban por Betania, según el padre Telián Corona, se le acercó una mujer portando una tinaja de aceites aromáticos. Entonces, de forma anticipada a su muerte y con la autorización del Hijo de Dios, embalsama el cuerpo de Jesús. Los apóstoles observaron el hecho desde lejos y en un momento quisieron impedir que la mujer continúe con esto, sin embargo Jesucristo les dijo que dejen que termine con su labor. Ese momento los discípulos no entendían la situación, pero luego de la pasión, muerte y resurrección, comprendieron que se trataba de una señal divina anunciando la muerte del Hijo de Dios en las siguientes horas.
Desprecio • El padre Corona aseguró que en esta vivencia Jesucristo enseña que muchas veces la gente se deja llevar por las apariencias y desprecia a la gente que tiene buenos sentimientos. Insta a aceptar a todos los hermanos en la fe con el cariño y la amabilidad con la que se trata a amigos cercanos.
Jesús organiza detalles para la Última Cena
Un día antes del Jueves Santo, Jesús decide organizar la Última Cena con sus apóstoles. Según el padre Fernando Bascopé, Jesucristo pide a Santiago y Juan que encuentren una casa de dos pisos para la reunión, y ellos hallan una vivienda cerca de la tumba de David, la que ahora se conoce como el cenáculo. El Hijo de Dios aprovecha la fecha porque sabía que en ese momento todas las familias judías estarían en la celebración de la cena pascual, por lo que no serían interrumpidos. Pide cordero, pan de azimo y vino. En esta ocasión institucionalizó la eucaristía y el sacerdocio y les dejó 10 mandamientos de amor.
Compañía • Según el padre Mateo Garaú, el Hijo de Dios, mediante este momento, transmite a sus fieles que mediante la fe Él estará siempre apoyando los momentos buenos y malos de la vida y que los católicos deben vivir y transmitir, a través de sus actos, la Palabra de Dios a lo largo de su vida.