El gobierno de Tíbet en el exilio denuncia 30 muertes Oficialmente, el gobierno de China anunció la muerte de 10 personas, pero los líderes tibetanos, desde India, aseguran que al menos son 30; ante la falta de información piden ayuda de la ONU.
APOYO • Exiliados tibetanos piden libertad en Alemania. Ayer en varias ciudades del mundo hubo solidaridad.
El gobierno tibetano en el exilio elevó a 30 el número de muertos por la represión de la policía china durante las protestas del viernes en Lhasa, capital tibetana, que amenazan con empañar la imagen de Pekín a cinco meses de los Juegos Olímpicos.
´Confirmamos aproximadamente 30 muertos; estamos oyendo hablar de más de cien muertos, pero no podemos confirmar esa cifra´, señaló a la AFP Tenzin Taklha, un alto funcionario del gobierno tibetano en Dharamshala, en el norte de India.
Las autoridades chinas en el Tíbet reconocieron sólo la muerte de 10 personas y atribuyeron los disturbios a un ´complot político de los partidarios del Dalai Lama para obtener la independencia del Tíbet´. De acuerdo con la versión de Pekín, los manifestantes ´atacaron edificios públicos, sedes de empresas, quemaron automóviles, robaron y mataron a inocentes´.
La policía china prometió clemencia para los manifestantes que se rindan antes de la medianoche de mañana.
El gobierno en el exilio se dijo en cambio ´profundamente preocupado´ por noticias sobre ´personas asesinadas al azar, heridos y el arresto de miles de tibetanos que protestaban pacíficamente contra la política china´.
Ayer por la mañana, Lhasa amaneció en calma, pero patrullada por tanques y vehículos blindados, según testigos, y completamente cerrada para turistas extranjeros, que salieron prácticamente huyendo de la región.
´Acaban de decirnos que hay muchas tropas chinas en Lhasa. Hay grupos de personas en las calles en este mismo momento, pero la población tiene mucho miedo´, explicó Taklha.
Fuentes nepalíes confirmaron ayer a la AFP que China ha desplegado a fuerzas policiales en el lado nepalí de la frontera con el objetivo de evitar que grupos de activistas protibetanos puedan entrar en el Tíbet.
Las manifestaciones del viernes en Lhasa fueron las más importantes desde el último levantamiento de marzo de 1989 y pueden aumentar la presión sobre el gobierno chino y su política de derechos humanos a cinco meses de los Juegos Olímpicos de Pekín. Las protestas se inscriben dentro de las manifestaciones recientes de tibetanos en India y Nepal con motivo del 49 aniversario del levantamiento que condujo al exilio al Dalai Lama.
El líder espiritual tibetano podría lanzar hoy un llamamiento a la no violencia en una conferencia de prensa prevista a las 12.30 en Dharamshala, en el norte de la India, donde vive exiliado desde el fracaso de un levantamiento antichino en 1959.
´Su mensaje será el mismo: la no violencia´, declaró ayer por la noche a la AFP Tsewang Rigzin, el presidente del congreso de la juventud tibetana que, al contrario que el Dalai Lama, reclama la independencia del Tíbet y no una simple ´autonomía cultural´.
Este llamamiento podría ir dirigido a China, pero también a los tibetanos tentados de adoptar métodos más radicales. ´Asistimos a un brote de ira contra una ocupación brutal. La única solución es que China abandone el Tíbet´, estimó Tsewang Rigzin.
Ante la falta de informaciones sobre lo que ocurre realmente en Tíbet, el gobierno de Lhasa en el exilio pidió ayer a la ONU que investigue las circunstancias de los tumultos. Pekín AFP
Richard Gere llama al boicot
El actor de cine norteamericano y militante de la causa tibetana Richard Gere llamó a un boicot de los Juegos Olímpicos de Pekín si China ´no actúa en la forma adecuada´ ante las manifestaciones de protesta en ese territorio del Himalaya.
Richard Gere, un budista, activo defensor del Tíbet y seguidor del Dalai Lama, dijo que ´sin lugar a dudas´ debería haber un boicot mundial de los Juegos Olímpicos si las autoridades chinas no reaccionaban adecuadamente ante las manifestaciones que según los medios de comunicación oficiales de China dejaron 10 muertos.
´La situación en Tíbet se ha deteriorado durante muchos años y (...), a medida que su seguridad, su éxito y su poderío aumentan, China debería cambiar la forma en que se comporta con su propia gente y con el pueblo que ha colonizado´, declaró el actor a la radio BBC.
Gere expresó que antes no había apoyado un boicot, porque creía que los Juegos Olímpicos facilitaban ´el libre intercambio de comunicaciones, deportes, entretenimientos´. Hong Kong, AFP