El Vaticano es el Estado más pequeño del mundo. Allí no sólo se concentra el poder del Papa, sino que es un centro turístico, un refugio del arte y hasta inspiración culinaria.
Texto: Con datos de Vatican.va • Fotos: AFP / EFE
Hace casi 80 años, los Pactos Lateranenses crearon el Vaticano, el Estado de menores dimensiones de todo el planeta. Articulado en torno a la basílica de San Pedro, este minúsculo país acoge la sede de la Iglesia Católica, además de albergar auténticas joyas arquitectónicas y artísticas que son visitadas anualmente por millones de turistas.
A pesar de que la elección de Roma como sede de la Iglesia Católica tenga casi dos mil años o la basílica de San Pedro fuera construida hace tres siglos, el Estado vaticano tiene tan sólo 79 años. Fue un 11 de febrero de 1929 cuando el dictador fascista Benito Mussolini, como representante del Estado italiano, y el cardenal Pietro Gasbarri, portavoz del papa Pío XI, firmaron los Pactos Lateranenses.
En virtud de ellos se creó en el \'mons vaticanus\', la octava colina de Roma, el Estado más pequeño del mundo, gobernado de forma absoluta por el Papa. Un minúsculo país de tan sólo 0,44 kilómetros cuadrados y 400 habitantes que, sin embargo, tiene una capital importancia como sede de la Iglesia Católica.
La creación de este Estado religioso habitado por cardenales, prelados, curas y monjes obedece a una compensación histórica que Italia debía al papado desde la unificación de la nación en 1870. Fue en esa fecha, cuando los Estados Pontificios, que ocupaban gran parte de la zona central de la península itálica, pasaron a formar parte del recién nacido país.
El poder papal
Religiosidad se respira en el Vaticano. Una espiritualidad que queda patente en la condición de clérigos de la mayoría de sus habitantes, que deben absoluta obediencia al Pontífice. Éste ostenta en exclusiva todos los poderes, y su semblante aparece tanto en los sellos como en las monedas de euro emitidas por la casa de la moneda local, que hacen las delicias de los coleccionistas de las distintas variantes de la moneda única europea.
El Papa es considerado el sucesor del apóstol Pedro, quien fue nombrado por Jesucristo piedra fundamental de la Iglesia. El Santo Padre es “el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad, tanto de los obispos como de la muchedumbre de los fieles”, sentencia el documento “Lumen Gentium”.
El 19 de abril de 2005, a la muerte de Juan Pablo II, el cardenal alemán Joseph Ratzinger, se convirtió en el Pontífice 265 de la historia al ser nombrado como el Papa Benedicto XVI.
San Pedro, la basílica
Aunque haya quien acuda a la Santa Sede para cumplir una peregrinación sagrada, la mayoría de los que cruzan las fronteras de este Estado pegado a Roma lo hace para contemplar alguna de las maravillas arquitectónicas, artísticas y bibliográficas custodiadas en la basílica de San Pedro, que se yergue coronada por una magistral cúpula diseñada por Miguel Ángel y rodeada de la columnata de Bernini.
Claro ejemplo de los grandes cambios que sufrió la arquitectura italiana, San Pedro se comenzó a construir en el Renacimiento y culminó en el Barroco, entre los años 1506 y 1512.
La colosal construcción, que tiene una longitud de 186 metros y una superficie de 15.000 metros cuadrados, se levantó sobre un antiguo templo que mandó construir Constantino en el siglo IV. Allí también estaba el Circo de Nerón donde fue martirizado y murió San Pedro, junto a cientos de cristianos.
A lo largo de la historia, numerosos artistas aportaron a la obra: Bramante, Rafael Sanzio, Maderno, Miguel Ángel. Éste último fue el autor de la enorme cúpula de 42 metros de diámetro, cubierta de mosaicos y con una inscripción cuyas letras tienen dos metros de altura.
El acceso a la basílica, a través de sus cinco puertas, está custodiado por las estatuas de Carlomagno y Constantino. La puerta de la derecha es la Porta Santa y sólo la abre el Papa para el Año del Jubileo. En la parte derecha de la nave central se encuentra la estatua de San Pedro, y en el altar se destaca el baldaquino de Bernini, un enorme dosel de bronce de gran belleza que enmarca la ´Cattedra Petra´, también obra de Bernini. Debajo de la basílica está la necrópolis que guarda los restos de San Pedro y monumentos funerarios de diversos papas, realizados por importantes artistas.
Otras joyas de arte
La belleza a cada paso brilla en la Capilla Sixtina que se encuentra en el Palacio del Vaticano y fue construida por pedido de Sixto IV entre 1475 y 1481.
El grandioso fresco del techo, que representa el Génesis, fue encargado a Miguel Ángel, y las pinturas de las paredes laterales a prestigiosos pintores de la época como Boticelli, Perugino y Ghirlandaio, quienes representaron escenas clásicas del Antiguo y Nuevo Testamento.
Famosos en el mundo, los Museos del Vaticano poseen obras que integran una colección de arte única, que fue alimentada por los sucesivos papas a lo largo de la historia. Hay arte para todos los gustos en los museos: Gregoriano de Arte Egipcio, Gregoriano Etrusco, Misionero Etnológico, la Colección de Arte Religioso Moderno y la Pinacoteca del Vaticano.
Los archivos secretos
Aunque el arte se luce a cada paso, hay toda una cara del Vaticano oculta a los curiosos. Tanto la Residencia Papal, custodiada por la famosa Guardia Suiza, como el Palacio Apostólico, el Seminario o la Biblioteca Vaticana, en cuyas dependencias se guardan los célebres manuscritos del Mar Muerto están vetadas al público y se reservan para altos cargos eclesiásticos, personalidades e investigadores.
Uno de los mayores misterios del Vaticano son los Archivos Secretos que fueron creados en 1610 a iniciativa de Pablo V Borghese, aunque su historia se remonta a tiempos mucho más lejanos y están relacionados con el origen, naturaleza, actividad y desarrollo de la Iglesia romana.
Desde tiempos de los apóstoles, los papas conservaban cuidadosamente los escritos relativos al ejercicio de su actividad. El conjunto de los mismos se reunía en el Scrinium Sanctae Romanae Ecclesiae, que siguió a los papas a sus distintas residencias; sin embargo, la fragilidad del papiro, utilizado en la cancillería pontificia hasta el siglo XI, los traslados y los cambios políticos provocaron la pérdida de casi todo el material archivístico anterior a Inocencio III.
En 1783 se transportó al Vaticano todo el tesoro documental que había quedado y se lo guardó bajo llave hasta 1881 cuando, a iniciativa de León XIII, el Archivo Secreto se abrió para que los estudiosos lo consulten libremente. Y allí sigue.
El centro de los ritos
Aunque recibe visitantes todo el año, es en los días de Semana Santa cuando el Estado del Vaticano llega a la cima de la popularidad. De acuerdo al calendario oficial del Vaticano, las celebraciones comenzarán este domingo, cuando Benedicto XVI presida en la plaza de San Pedro la procesión de las palmas.
El jueves, el Papa oficiará la Misa Crismal, durante la que se bendicen los santos óleos que se usarán en los ritos pascuales y que abre el Triduo Pascual, y después se trasladará a la basílica de San Juan de Letrán para los oficios de la Última Cena.
El Viernes Santo conmemorará la Pasión del Señor y presidirá el Vía Crucis. El Sábado Santo celebrará la Vigilia Pascual y el Domingo oficiará la Misa de Resurrección e impartirá la bendición ´Urbi et Orbi´. Una vez más, el Estado más pequeño será el más grande centro de fe.