La operación de un comando paramilitar clandestino que concluyó con la matanza de nueve estudiantes y un profesor de la Universidad peruana de La Cantuta, en julio de 1992, se ejecutó por una orden militar al más alto nivel, reveló ayer un oficial del Ejército en el juicio al ex presidente Alberto Fujimori.
“Por experiencia sé que esas órdenes se dan al más alto nivel, siguiendo la línea de comando”, declaró el mayor José Velarde Astete, quien era teniente, a cargo de la custodia de la universidad en la fecha de la matanza.
Velarde sostuvo que después de la matanza sus superiores le advirtieron que en caso de ser interrogado por lo sucedido tenía que decir que “no había visto nada” y que “no ha pasado nada”.
Incluso cuando fue sometido a un juicio en el fuero militar sus superiores le dieron un libreto con preguntas y respuestas que se debía memorizar, lo que tuvo que obedecer muy a su pesar. Esas respuestas negaban todo lo ocurrido en La Cantuta, anotó.
“Ahora estoy arrepentido, debí haber pedido mi baja, pero en esa época era un oficial joven”, refirió.
Velarde dijo que acató la orden de permitir el ingreso a la universidad del destacamento Colina. Lima, AFP