Al menos tres bocaminas del distrito minero de Totoral, en Oruro, fueron tomadas ayer por ex trabajadores mineros que piden a la empresa Sinchi Wayra retirarse del lugar, informó una fuente del Ministerio de Minería.
Los ex trabajadores de la mina recibieron una indemnización de Sinchi Wayra, que asumió la deuda del ex dueño, Miguel Orlandini, pero no fueron recontratados por la empresa.
Los ex mineros superan los 50 años de edad y no pueden ser empleados nuevamente, “por la ley del trabajo y porque es una mina que tiene que volverse a poner en condiciones para la explotación”, explicó la fuente consultada del citado ministerio.
El viceministro de Minería, Pedro Mariobo, y el jefe de la unidad de Gestión Social, Adhemar Alfaro, se trasladaron a esa zona la semana pasada para conciliar a las partes en conflicto y tratar de hallar una solución.
“No se puede hacer nada porque es un tema entre privados. El Estado no tiene tuición en esto ni Comibol (Corporación Minera de Bolivia), entonces no nos compete a nosotros asumir acción alguna con los ex mineros”, aseguró el entrevistado.
El problema con Totoral data de hace más de 25 años. En una primera instancia, Orlandini no depositó los aportes de los obreros, dejando en quiebra la empresa y sin ninguna remuneración a los trabajadores.
Orlandini fue detenido y los mineros se dedicaron a trabajar informalmente con su autorización, es decir que “muchos entraban a las bocaminas a sacarse el mineral y subsistir de esto”.
Entonces habían dos opciones: la primera, la nacionalización de la mina, pero esto “significaba que también se nacionalizaba la deuda de Orlandini”; y la segunda era el remate. Se optó por esta última y la adjudicataria fue Sinchi Wayra.
“Ahora la empresa ha cercado todo eso, o sea ellos ya no pueden ingresar a la mina y estar robando (ahora sería considerado robo) el mineral”.