Para un diputado, policías linchados extorsionaban Esa es la hipótesis que maneja el presidente de la Comisión de Gobierno de la Cámara de Diputados, que investiga el caso. El martes, un legislador denunció que los uniformados llegaron al lugar por órdenes superiores.
28 DE FEBRERO • El cuerpo de Wálter Ávila, uno de los tres policías victimados, es trasladado para luego ser enterrado.
Los tres policías linchados en Epizana, Cochabamba, el 26 de febrero, fueron para extorsionar a los conductores de los vehículos que circulaban por un desvío, a 50 metros de la tranca del lugar, con supuestos fines ilícitos, según informó el presidente de la Comisión de Gobierno de Diputados, Gonzalo Lazcano (MAS).
“Al parecer, un policía (de la línea 911, cuyo registro está grabado el 26 de febrero, día en que ocurrió el linchamiento) informó a otro policía por vía telefónica: ‘me parece que han exagerado en los machetazos o en las macheteadas, es decir, en la solicitud de dinero (coima) y que a consecuencia de eso estuviera pasando algo (el linchamiento)”, afirmó Gonzalo Lazcano.
El martes, el diputado de Podemos Wilson Aguilar denunció que los familiares de los policías linchados contaron que las víctimas recibieron órdenes superiores para viajar hasta Epizana, pues aquel 26 de febrero dos de ellos estaban con baja médica y uno se encontraba de descanso.
Asimismo, Lazcano aseveró ayer que la grabación recibida “deja ver que estaría ocurriendo aquello (detención de los policías) por el excesivo cobro o por los sobornos que estaban pidiendo, por las coimas a los vehículos que pasaban. Entonces yo creo que a eso hubieran ido”.
En la grabación que el comandante departamental de la Policía de Cochabamba, coronel José Copa, entregó el martes a la comisión congresal y a la cual este medio tuvo acceso, se escucha, entre varias conversaciones, que un oficial policial llama al servicio de emergencia 911 para consultar sobre el caso de Epizana.
Tras la consulta, el policía del 911 le responde que los policías son de Epizana y que los detuvieron por actos irregulares. “Parece que es por extorsión, mucho parece que han macheteado pues, eso parece que ha sido”.
Según comentó Lazcano, el lugar donde supuestamente los tres policías fueron a sobornar se encuentra antes del retén de Epizana, aproximadamente a 50 metros de distancia, donde cumplía su trabajo un cabo de la Policía.
Explicó de manera general que ese sector es peligroso y alejado por el narcotráfico y el contrabando. “Es una ruta de paso obligado que detectaron los policías. Eso quiere decir que utilizan ese lugar para evadir la tranca de Epizana. Es un desvío y eso lo buscan los delincuentes, y los malos policías ubican ese (lugar) y hacen su negocio”, señaló.
Al consultarle si la Comisión de Gobierno presume que eso pasó en el caso de los tres policías linchados, Lazcano respondió que “es con probabilidad, porque en la tranca de Epizana había un funcionario y otra cosa es lo que pasó en otro lugar (a 50 metros antes del retén)”.
Los policías Willy Álvarez, Eloy Yupanqui y Wálter Ávila fueron detenidos, golpeados y quemados en el lugar. El diputado Lazcano aseveró que nada justifica el asesinato. “La gente ha caído en la tentación de dos o tres instigadores para que cometan semejante hecho”.
ALGUNOS DETALLES DEL CASO
Primer rescate • El Comandante de la Policía de Cochabamba informó que a las 5.00 del 26 de febrero llegó el primer contingente de policías a Epizana para rescatar a los 3 rehenes, pero los comunarios no los dejaron entrar.
Fiscal • Los comunarios exigían la presencia de un fiscal para ingresar a la población, el contingente tuvo que retroceder en busca de la autoridad, pero lo encontraron ocho horas después.
Policías investigados • Actualmente hay cuatro policías que son investigados en la Dirección Departamental de Responsabilidad Profesional por Epizana. Uno de ellos es el cabo Martín Mamani, del retén de Epizana.
Segundo rescate • El Comandante del Valle informó que a las 12.30 del 26 de febrero llegó un segundo grupo con 26 policías acompañados del fiscal, pero los efectivos ya estaban muertos.