Prolifera la venta de carne de burro El Senasag e Inlasa realizaron un análisis a la carne y embutidos que se venden en dos zonas paceñas. Ya hay un proyecto de normativa para su comercialización.
EL OPERATIVO • Comunarios de Layuri cierran el paso de los medios a un matadero ilegal que debía ser clausurado ayer.
El informe preliminar de un análisis realizado a 180 muestras de carne procesada y en su estado natural, en puestos callejeros, mercados y friales ubicados en la avenida Buenos Aires y la zona de Villa Fátima de La Paz, revela que el 60% es de burro.
La información fue otorgada por Armando Villamil, encargado de la Unidad de Certificación y Registro de Mataderos del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag).
Villamil indicó que la toma de muestras se realizó hace dos semanas en coordinación con el Instituto Nacional de Laboratorios en Salud (Inlasa), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Intendencia Municipal de La Paz. Se visitaron mercados, friales y puestos de venta ubicados en la vía pública.
“Es carne de diversos tipos: fileteada, embutida, charque (carne seca), chorizos. Aproximadamente, el 60% de la muestra dio positivo, es decir, que se trata de carne de burro”, explicó Villamil.
El funcionario del Senasag anunció que probablemente Inlasa entregue el informe oficial. Alertó que en los puestos de venta de donde se tomaron las muestras, sólo se ofrecía carne de res y dijo que ése es un delito.
Villamil ofreció esa información durante un operativo realizado en la comunidad de Layuri, en el sector de Kella Kella, a 35 kilómetros de La Paz, sobre la carretera a Oruro. Personeros del Senasag, acompañados por periodistas, fueron al lugar porque tenía que clausurarse un matadero ilegal que faena carne de burro en condiciones insalubres.
El Senasag había cerrado ese matadero cuatro veces, pero el mismo reabrió sus puertas y ayer la presión de los dueños y de al menos una veintena de comunarios evitó una quinta clausura.
Los periodistas que fueron al lugar no pudieron ingresar al matadero, que está detrás de una colina, debido a que fueron agredidos con palos, chicotes y piedras.
Villamil y la jefa Distrital del Senasag, Adela Romero, negociaron con los comunarios y acordaron que se regularizará la condición de ilegalidad del matadero en un periodo de seis meses. Tras ese lapso, el desolladero podría ser clasificado como de cuarta categoría.
Romero argumentó que los dueños del matadero “se escudan en la comunidad. Se quiere hacer un control y ellos salen a agredirnos”. Aclaró que en los seis meses no se podrá continuar con la tarea de faenar burros; “haremos los controles respectivos”.
Por otra parte, la autoridad del Senasag informó que el Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (Ibnorca), en forma conjunta a otras instituciones como las universidades Mayor de San Andrés y Loyola, concluyeron una normativa para la comercialización y el faenado de la carne de burro. La misma será consensuada a nivel nacional.
Romero dijo que “la norma debe entrar en un proceso de consulta de 60 días y luego entra en vigencia”. Mientras, Inlasa y el Senasag llevan adelante un estudio para establecer el valor nutricional de la carne de jumento en comparación con la de res, análisis que en dos semanas podría tener resultados concretos.
Periodistas son agredidos
Al menos una veintena de comunarios, junto al dueño del matadero de Kella Kella y a su hijo, agredió ayer a los periodistas que participaron de un operativo en el que se debía clausurar el lugar que no está autorizado para funcionar.
Además de estar armados con palos y chicotes, los comunarios lanzaron piedras a los vehículos del Senasag (Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria) y de la Red ATB. Ellos agredieron también a la periodista Vania Luján y rompieron la cámara filmadora de ese medio.
El hecho ocurrió a las 10.00 y uno de los responsables de la agresión fue identificado como Fermín Paredes, quien sería el dueño del matadero.
Los periodistas de La Razón, de Unitel, de canal 57, de las radios Fides, Pachamama e Integración tuvieron que huir de los comunarios. Al mediodía llegaron 15 policías desde El Alto y tras conversar con los comunarios aconsejaron a los periodistas no intentar llegar al lugar.
DATOS
Reincidente • El matadero de Kella Kella es ilegal y tiene un periodo de funcionamiento de al menos 10 años. Fue clausurado cuatro veces el 2007.
Cita • El miércoles se sostendrá una reunión entre los dueños del desolladero de Kella Kella con autoridades del Senasag para coordinar el cierre temporal del matadero y el proceso para su legalización.
Operativos • En las clausuras anteriores intervinieron las intendencias de La Paz y El Alto, la Alcaldía de Achocalla, además de la Fiscalía.
Investigación • Cuando se produjo el último operativo de clausura del matadero, el año pasado, el dueño se dio a la fuga y su caso llegó hasta el Ministerio Público.