Hoy es Viernes Santo, día en que la comunidad cristiana debe recordar con gratitud a Dios, quien entregó a su único Hijo en sacrificio para perdonar los pecados.
“Hoy se recuerda la muerte de Jesús, nuestro Señor, para la salvación de toda la humanidad, para el perdón de los pecados. Ésta es considerada la expresión máxima del amor de Dios para con toda la comunidad”, explicó el sacerdote Aldo Pasqualotto.
Dijo que los fieles y creyentes deben reconocer este gesto y de alguna manera seguir el ejemplo de Jesús, “quien entregó su vida por nuestro bien, para que en el mundo reine el amor, la justicia y la hermandad”.
De igual manera, el sacerdote Francisco López de Dicastillo sostuvo que en esta jornada los fieles deben meditar porque se recuerda el día que físicamente Jesús murió, tras sufrir golpes y humillaciones, para liberar de pecado a la humanidad.
“Es un momento de reflexión. Fue sacrificado, murió en la cruz y Él lo dijo que iba a morir, que lo iban a arrestar, pero que iba a resucitar, no es el final de su existencia. Jesús murió por nosotros, la muerte es la semilla de la vida. Con su muerte subió al leño cargando con nuestros pecados, ha muerto por nosotros. Por eso, hoy celebramos en silencio, tenemos que meditar sobre la bondad del Señor que ha querido morir por nosotros, hay que pensar lo que es la gracia, la redención y la bondad de Jesucristo”.