Mejorar los hábitos de alimentación de las familias más pobres de América Latina, a través de la enseñanza de recetas que privilegien los productos nutritivos y autóctonos de cada país, es el objetivo de un novedoso programa de la FAO para combatir la desnutrición y la obesidad.
La iniciativa "Chefs contra el hambre", de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), busca mejorar la comida que ingieren los sectores más pobres de la región, con la preparación de platos rápidos, más diversos, nutritivos y sabrosos.
"Tener algo que comer no es suficiente: se necesita que los alimentos que ingerimos sean saludables, balanceados, seguros y adecuados a nuestra cultura", dijo el representante regional de la FAO, José Graziano, en un encuentro con corresponsales extranjeros en Santiago para difundir el programa.
La idea es enseñarles a cada comunidad la forma de preparar platos más nutritivos, incorporando ingredientes autóctonos, junto con aminorar el consumo de otros foráneos y más dañinos, como las ampliamente extendidas frituras, señaló Graziano.
De esta forma, estima la FAO, podrían disminuirse en la región los índices de desnutrición, que afectan al 10 por ciento de la población de América Latina, y de obesidad, que afecta a casi el 35 por ciento de los habitantes.
En una primera etapa, la iniciativa —presentada a fines de enero del 2008— considera la elaboración de dos recetarios internacionales, confeccionados por prestigiosos chefs latinoamericanos, con recetas de platos prácticos y nutritivos. La convocatoria vencerá en abril.
Las recetas serán luego enseñadas por los chefs en cursos de cocina dictados en hogares de comunidades de bajos recursos y que sufran de problemas de desnutrición. Santiago, AFP