Un coche-bomba estalló ayer cerca de un cuartel de la guardia civil en Calahorra, en la comunidad autónoma de La Rioja (norte) causando un herido leve, tras un llamado telefónico en nombre de la organización separatista armada vasca ETA.
Un guardia civil resultó levemente herido en la explosión, que tuvo lugar hacia las 14.00 locales, indicó José Ulecia, delegado del gobierno central en esa región, al sur del País Vasco.
La explosión tuvo lugar en momentos en que mucha gente se encontraba en las calles provenientes de una procesión de la Semana Santa. El cuartel y el barrio cercanos fueron evacuados tras el aviso de bomba. Las fachadas de dos inmuebles resultaron seriamente dañadas y trozos del coche se proyectaron a decenas de metros del lugar.
El alcalde de Calahorra, una ciudad de unos 20.000 habitantes, Javier Pagola, aseguró a Radio Nacional de España (RNE) que “los daños materiales eran muy importantes”, mientras que Ulecia se refirió a una explosión y a daños “considerables”. Existen fuertes sospechas de que ETA estaría detrás de este atentado.
El secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, se trasladó a Calahorra, donde se sumó al millar de personas que en silencio condenaron el atentado. “La guardia civil, al desalojar y acordonar enseguida la zona, ha evitado daños irreversibles”, dijo Camacho. Madrid, AFP