La familia Sucre atesora el legado del Gran Mariscal El 26 de febrero de este año murió el tataranieto del Mariscal Antonio José de Sucre, uno de los libertadores de América y ex presidente de Bolivia. Su memoria la guarda su quinta generación, en Punata.
FOTO FAMILIAR • Esta es la familia de Atilio de Sucre, la cuarta generación del Mariscal. La foto, cedida por sus descendientes, en la década del 50 en Tarija, donde se casó el héroe.
El segundo gobernante de Bolivia, Mariscal Antonio José de Sucre, dejó en el país su legado, un aporte en términos de educación y cultura, y también descendencia, a la que este medio encontró en la población cochabambina de Punata.
El Mariscal de Ayacucho puso un aporte fundamental en el campo de batalla, para lograr la independencia del país y de otras naciones, del yugo español, cuenta la historia oficial.
Pero, otras biografías de Sucre dan cuenta de que su alejamiento de Bolivia impidieron al Mariscal contraer matrimonio, pero Atilio de Sucre Montaño, tataratataranieto del prócer contó que su antepasado se casó en Tarija con Manuela Rojas, la mujer con quien tuvo a Pedro César, de quien un certificado de bautizo acredita descendencia.
“El documento data del 10 de junio de 1828, refiere como padres de Pedro César a Manuela y Antonio José, el cura de la iglesia Santo Domingo, Manuel Flores, certifica el bautizo”, contó Atilio.
Pedro César tuvo un solo hijo que llevó el nombre del Mariscal, José Antonio de Sucre y fue el único que siguió una carrera militar. “Llegó al grado de Coronel en 1894, durante la presidencia de Ballivián. De la unión del coronel nace mi abuelo Julio de Sucre y su hermano Mariano, después viene mi papá, Atilio de Sucre Rodo”, explicó Julio de Sucre Montaño, otro descendiente.
En silencio y humildes pasean por el país sorprendiendo a quien pregunta por la procedencia del apellido.
La familia de Atilio de Sucre Rodo, tataranieto del Mariscal, se reunió para celebrar una misa en su memoria, murió el 26 de febrero, dejando a María Teresa, Julio y Atilio hijo mucho por contar.
La historia hace referencia a 13 decretos firmados por el Mariscal en 1826, mediante los cuales impulsaba la educación, la ciencia y las artes, además de centros para huérfanos y escuelas en todos los cantones del país.
Su tataranieto prosiguió con esa misión. “De la andalucía al valle”. Don Atilio emigró hace 50 años de San Lorenzo a Punata llevando la difícil tarea de educar, fue maestro de profesión, egresado de la normal de Canasmoro, es recordado como uno de los impulsores de la normal Ismael Montes de Vacas y como fundador de la normal en Paracaya. “Mi padre fue escritor y poeta, enseñó en las normales, fundó escuelas y se dedicó a enseñar a centenares de personas”, recordó María Teresa.
Muchos historiadores constataron que son descendientes, “tenemos documentación foliada y entonces hay una estrecha relación con Antonio José de Sucre”, dijo Julio al mostrar fotografías y documentos que son expuestos en las paredes de la sala, un cuarto que alberga todo cuanto pudieron recolectar de información gráfica y escrita. Redacción Cochabamba
Atilio de Sucre emigró hace 50 años de San Lorenzo a Punata, era maestro de profesión, egresado de la normal de Canasmoro.