Decenas de personas resultaron heridas y otras fueron detenidas luego de que la Policía trató de reprimir violentas protestas kurdas en varias ciudades del país, informaron medios de prensa.
Los disturbios surgieron con motivo de las celebraciones del 21 de marzo, día del nuevo año kurdo, que degeneró en protestas a favor de los separatistas armados del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), que Turquía considera como terroristas.
Las festividades del viernes fueron en su mayoría pacíficas, pero los manifestantes salieron de nuevo el sábado a gritar consignas a favor del PKK y su líder encarcelado Abdulá Ocalan. La tensión fue muy grande en la ciudad de Van, donde la Policía usó gases lacrimógenos para dispersar a unas 1.500 personas que prendieron fogatas, levantaron barricadas en las calles y rompieron ventanas de comercios y edificios gubernamentales.
Unas 60 personas, entre ellas policías, resultaron heridas y decenas de manifestantes detenidos. También fueron aprehendidas personas en Hakkari, cerca de la frontera con Irak, en Viransehir, en Mersin, y en Izmir.
El PKK inició su rebelión armada en 1984, un conflicto que ha causado ya unos 37.000 muertos. Diyarbakir (Turquía), AFP