Un centenar de hombres y mujeres que en su mayoría ejercen la prostitución se manifestó ayer por las calles del célebre barrio parisino de Pigalle para reclamar la creación de un estatuto para los trabajadores del sexo, constató un periodista de la AFP.
“Pedimos la derogación de la ley de seguridad interior y un estatuto de trabajadores del sexo”, explicó Nikita, de la asociación Las Putas, y del colectivo Derechos y Prostitución, entidades que impulsaron la protesta.
La ley de seguridad interior, aprobada el 2003, reprime a quienes ejercen la prostitución en la calle, sean clientes o trabajadores del sexo. “Estamos obligadas a trabajar por internet, a escondernos”, añadió Nikita.
Con paraguas rojos, recorrieron calles del barrio de Pigalle, en el norte de la ciudad, donde hay numerosos cabarets. Según Sabrina, la ley del 2003 “no ha hecho más que aumentar la inseguridad al desarrollar las redes de proxenetismo” pues “la calle es menos arriesgada”. París, AFP