Los narcos usaron a 91 niños el 2007 Este año ya se detectaron a 20. Los menores son inducidos por sus padres a traficar cocaína y marihuana, y en algunos casos, ellos mismos les generan adicción.
El año 2007, 91 niños fueron utilizados por sus progenitores para trasladar y vender droga (marihuana y cocaína). La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) alerta que luego de un tiempo de transportar sustancias, los pequeños se convierten en consumidores habituales.
“Es gente de bajos recursos que utiliza a sus hijos por ser inimputables de manera inescrupulosa, probablemente sin darse cuenta del daño que le hacen. Alguna vez he intentado recapacitar a las madres de algunos niños o adolescentes, y me responden ‘necesito plata’ o ‘no tengo de qué vivir’, y no aceptan que su hijo está consumiendo la droga que transporta”, aseveró el director nacional de la FELCN, coronel René Sanabria
Según revelan las cifras de la FELCN, el año pasado fueron 91, y en lo que va de este año, 20 menores de edad fueron capturados por la Policía al transportar clorhidrato de cocaína, pasta base o marihuana, entre ellos, se hallaron niños desde 11 años de edad hasta adolescentes de 16.
“Algunos niños se asustan cuando llega la autoridad (la Policía), pero lo triste es que se les incauta la droga que la llevan adherida a su cuerpo o en sobres pequeños dentro de sus bolsillos y se van porque no tienen padres que respondan por ellos, están en las cárceles, y otros que jamás llegan a recoger a sus hijos. (...) Son reincidentes. De los 91 menores registrados el 2007, varios fueron aprehendidos en diferentes oportunidades, la cifra llegaba a 144, pero vimos que eran reincidentes”, acotó Sanabria.
Las condiciones físicas y el plazo de vida que un niño consumidor tiene son débiles, “están con los ojos irritados, en un estado de desnutrición, a veces se quedan con baja estatura, su accionar ya no es coherente, sus ideas son difusas, las palabras que pronuncian no se entienden, nosotros advertimos ese drama y realmente nos da pena. La mayoría, en los adolescentes que transportan, empieza consumiendo marihuana y terminan con cocaína base´.
´Hay niños que empiezan a los ocho años a consumir cocaína, porque por curiosidad, al transportar la droga, la prueban, ven que los mayores lo hacen y se convierten en drogo- dependientes. Esos niños no llegarán a los 20 años por el daño que producen los ácidos que consumen de la pasta base”, sentenció el jefe policial.
En algunos casos, los menores de edad son inducidos por sus padres a presenciar la fabricación de cocaína, sin embargo, en otros, los pequeños son drogados con inhalantes por sus padres para evitar el hambre.
La FELCN registró un hecho reciente. “En la cárcel de San Pedro hay un caso donde los padres consumen y la hija les lleva
la sustancia. También hay madres que inhalan sustancias y al niño le hacen inhalar porque les quita el hambre”, agregó la directora departamental de la FELCN, coronel Rosa Lema.
Los infantes que transportan la droga lo hacen generalmente hasta el interior de los centros penitenciarios, en particular al penal de San Pedro de La Paz y Palmasola de Santa Cruz. Asimismo, este tráfico está también destinado a los jóvenes de La Paz.
“Tenemos niños que trafican en la plaza del Estudiante, la plaza Abaroa, en Los Pinos, en San Miguel, hay muchos niños distribuyendo, les venden a los jóvenes”, reveló la autoridad policial.
El lunes, un adolescente de 14 años fue aprehendido en El Alto con 4,4 kilos de cocaína camuflados debajo de su chompa. Este drama es desgarrador.
Glosario
Pasta base • Es la primera fase de la fabricación de cocaína, en base a elementos dañinos.
Clorhidrato de cocaína • La fase última y cristalizada de la cocaína, denominada droga refinada.
CASOS DE ESTE AÑO
En el penal de San Pedro • Un adolescente de 13 años pretendía introducir a la cárcel ocho sobres con cinco gramos de cocaína cada uno. Se supo posteriormente que dentro del penal estaba su padre.
En Bulo Bulo • Al pasar el retén de la región cochabambina, un padre viajaba acompañado de su hijo pequeño. La FELCN los aprehendió al descubrir que el padre escondía 300 gramos de cocaína en el cuerpo del niño.