María La Placa, arte boliviano en España La pintora radica hace tres años en Barcelona, donde vive de su arte. La influencia del lugar se nota en la sobriedad de sus colores.
FIGURATIVO • Uno de los cuadros de La Placa que se expone en Barcelona.
Con tres años de residencia en Barcelona, España, la artista plástica boliviana María La Placa puede sentirse satisfecha.
Ha logrado que su obra sea reconocida y, lo que podría parecer un imposible en Bolivia, la artista puede vivir de su obra.
El jueves 13 de marzo, cuando este medio la entrevistó en un restaurante de comida boliviana en Barcelona, La Placa estaba en medio de unos envidiables ajetreos porque tenía tres exposiciones al mismo tiempo.
Sus obras se lucen en galerías de arte, centros cívicos y hasta cafés de arte de Barcelona.
La obra de una artista recién llegada de Bolivia fue un gancho en Barcelona, donde el arte “es un artículo de primera necesidad”, relata María La Placa.
Pero no todo fue fácil al principio. La artista y su esposo, el escultor Juan Andrés Gavilano, recorrieron las galerías de arte dejando muestras de su trabajo en discos compactos y, por supuesto, tarjetas de presentación. Fue así como surgieron las oportunidades y, ahora, la pareja está establecida en Barcelona con sus tres hijos y con la idea de regresar al país sólo por vacaciones.
La sangre latina de La Placa fluye por los pinceles, pero tampoco se puede negar que recibió una fuerte influencia europea, sobre todo a la hora de decidirse por tonos más sobrios.
La pintora recurre al óleo como una técnica clásica y también al collage “que fluye mucho más rápido y no es necesario estar meditando tanto lo que vas a pintar”, argumenta.
En cuanto al óleo, María es una alumna privilegiada del maestro Alfredo La Placa, su padre, el pintor abstracto y Premio Nacional de Cultura.
A diferencia de su papá, María se considera una artista figurativa, porque define las formas, por lo general femeninas, en sus cuadros. Es conocido su trabajo incluso hiperrealista.
Barcelona es una ciudad en la que se respira arte. Con sólo dar un paseo en autobús se puede observar la influencia de los artistas Pablo Picasso, Joan Miró, Salvador Dalí y Antonio Gaudí. Esculturas, colores, líneas y formas fueron plasmados en plazas, edificios y objetos. Ni qué decir de las galerías de arte y museos.
¿Cómo ha influido esta ciudad en María La Placa? Ella dice que “muchísimo, mi preferido es Gaudí, pese a que entre los artistas plásticos actuales no está de moda, no siguen su corriente, más bien buscan líneas rectas”.
Gavilano, el esposo, ha montado una marmolera en Barcelona y “está buscando la parte más comercial de la piedra, hace diseños únicos, pero más utilizables”, dice la artista. Barcelona, La Razón