La comunicación de moda no será la misma luego de este catálogo, prometen los productores. Profesionales de España, Francia, México, Inglaterra, Perú y Bolivia garantizan este resultado.
Texto: Miguel Vargas Saldías • Fotos: Miguel Carrasco
Sonrisas de domingo por la noche. La conferencia de prensa que ofreció la diseñadora Liliana Castellanos termina con el flash de las cámaras, micrófonos y la promesa de un catálogo singular: imágenes espontáneas y artísticas donde la naturalidad y la vanguardia serán cómplices de la temporada Otoño-Invierno 2008-2009. El lunes amenaza con una jornada que augura marcar un hito en la comunicación de moda boliviana. Son las 22.30, hora de dormir.
Luego de ocupar el sábado en la selección de locaciones y el domingo en la definición de looks, maquillaje y accesorios, esa noche prometía un sueño de bebé a Liliana Castellanos, la diseñadora boliviana que trabaja con fibras nobles de camélidos, algodón Pima y seda. Sin embargo, esa noche, la excitación la tuvo más inquieta.
No es para menos. Para esta producción llegó de España el director artístico Mario Vargas, quien ha tenido a su cargo la edición ibérica de la revista Vogue por nueve años; de Perú, la Miss Mundo 2004, María Julia Mantilla; de México, el modelo Luis Fernando Zetter, y de Santa Cruz, el fotógrafo Pablo Manzoni. Sin duda, un cóctel de talentos capaz de criar insomnios.
Lunes 17 de marzo. A las 7.30, dos minibuses y dos vagonetas esperan en la plaza Isabel la Católica a que se congregue el equipo de 25 personas entre vestuaristas, productores, asistentes, maquillistas, peinadoras, fotógrafos, periodistas y demás equipo de apoyo.
Los imprevistos abren la jornada: el avión que debía traer el sábado al modelo mexicano desde Miami recién aterrizó en El Alto. Una de las vagonetas parte en su búsqueda mientras los equipos de iluminación, el vestuario clasificado en bolsas e identificado con fotografías, accesorios y demás implementos para el viaje se van haciendo espacio en cada coche.
Radiante, llega Liliana luego de hacer un despacho matutino para la prensa extranjera. ´Hoy comencé el día a las seis de la mañana tratando de coordinar detalles. Sobre todo me interesa que la modelo se haya sentido bien, es fundamental. Estuve inquieta en la noche, pero hasta el momento, todo está de maravilla´, comenta antes de ultimar detalles y encabezar la caravana rumbo a Chacaltaya.
El camino suelta sus primeros kilómetros. Mientras, Castellanos se concentra en la colección dedicada a la imagen de Jackie Onassis. ´Es un ícono de estilo, de elegancia. Es un emblema para toda mujer, traída al presente; es la \'New Lady\' que llega con todos los elementos de la colección´.
Esta nueva Jackie O, renovada, actualizada, mantiene cortes muy clásicos. ´Tenemos las fibras nobles de los camélidos en una línea avant-garde, en un clasicismo vanguardista que busca hacer un homenaje a la silueta en líneas puras y cortes depurados en un producto boliviano´. Clase y elegancia están presentes no sólo en las prendas, sino en la actitud.
El reto para poder reflejar este concepto en las páginas del nuevo catálogo recién empieza. El grupo internacional de creativos ha preparado muchas sorpresas. Se hace hora de iniciar la sesión.
Un baño de frescura
En medio de un paisaje árido, con la ciudad de La Paz como fondo, la modelo María Julia Mantilla se alista para una fotografía junto a un pórtico abandonado en la zona de Faboca, en El Alto. El frío comienza a llegar a los huesos, pero no parece afectar a la modelo que; con un maquillaje muy suave, el cabello natural y un chaleco de encaje trabajado en telar; se pone a jugar con un perro callejero.
La espontaneidad es parte del concepto de esta sesión, aunque claro, si bien las actitudes han sido naturales, cada look y cada cuadro han sido fríamente pensados. El domingo, modelo, diseñadora, estilista, fotógrafo y director de arte han probado maquillaje y peinados. ´La colección ya estaba lista, pero deseábamos darle un baño de frescura y renovación. Queremos que este catálogo imponga más que moda, un estilo. La moda es efímera y nuestras prendas son para pensar a largo lazo, pero también necesitan refrescarse de cuando en cuando´, explica Castellanos.
Las prendas se adaptan a la perfección a María Julia. Se trata de una línea de abrigos largos y en tres cuartos que se complementan con chaquetas de baby y suri alpaca. Las texturas estrella las otorgan los bordados, las aplicaciones en telar y en tejido de punto que se realzan con sobrias faldas y pantalones. A éstos se suman materiales como el algodón Pima, los detalles en raso, los lazos en seda, el cuero y las cintas gross.
Para la época, nada mejor que la alpaca, mejor si se luce en un camino de tierra con una construcción a medio levantar y ante la mirada atenta de los obreros que trabajan en un canal de agua. Los ojos siguen a la maniquí mientras en uno de los coches despierta Luis Fernando Zetter, el modelo mexicano que ya va superando la altura gracias a un mate de coca.
Moda a 5.600 metros de altura
La culpa la tiene Mario Vargas. El especialista en comunicación de moda lleva una larga trayectoria en España a cargo de revistas como GQ y Vogue. Nació en Santa Cruz y vive en el país ibérico desde hace 28 años. Hoy, con 47, tiene la culpa de un catálogo que anuncia imágenes desenfocadas, saturación de luz y aureolas de sol. ´Es bastante difícil aplicar aquí mi experiencia. Es más fácil que venga un ingeniero de minas y pueda emplearse a fondo en un proyecto en Bolivia, que un experto en moda´.
Igual, Mario conquistó a los productores de Milos Internacional. ´Se trata de escenificar este exquisito producto dentro de las tendencias internacionales, tanto en catálogos como en campaña y estilismo. De ahí que hayamos creado un concepto de fotografía que está más en boga con lo que se hace ahora en el mundo. Contamos con un fotógrafo de una generosidad extraordinaria, Pablo Manzoni, y creo que estamos logrando imágenes que van a sentar un precedente en la comunicación de moda en Bolivia´, manifiesta Vargas.
A esto se suma el compromiso de la marca en la promoción del país. En este sentido, las fotos forman parte del concepto \'Salvemos a los Andes\', con imágenes de Chacaltaya y el lago Titicaca. ´Si bien trabajamos en escenarios naturales, vamos a mostrar el paso devastador del hombre, como una cancha abandonada o una choza destruida. No será con un discurso panfletario, sino que mostrará simplemente lo que hay´.
Para dar carne a este concepto, el modelo mexicano Luis Fernando Zetter trepa al techo de un 4X4, camina entre la taquia de una choza o se apoya en chatarra. ´Hace un par de meses, Anthony Sandóval, socio de la firma, me comentó que les había gustado mi look. Ya trabajé antes con gente de Bolivia en Los Ángeles, así que tenía muchas ganas de conocer este país, la cultura y la gente. Me encanta viajar y se dio la oportunidad de hacer esta campaña´.
Las nieves de Chacaltaya no sólo ofrecen bellos paisajes. El viento helado, el golpe del sol y la altura atacan a María Julia que, luego de posar en la montaña, es cubierta con un edredón para no padecer tanto con el azote del clima.
La altura tampoco tuvo contemplaciones con Luis Fernando. ´Estuvo un poco pesado, llegué a las siete de la mañana y me llevaron directo al cerro, no pude ver ni la ciudad´. En las alturas se sintió mareado y tuvo que recibir oxígeno, pero el malestar pasó ni bien empezó a bajar hasta el lago Titicaca, la próxima locación. ´Están quedando bellísimas las fotos´, suelta antes de irse a descansar.
Un \'click\' a orillas del lago
El arduo día de trabajo le deparó un profundo sueño al fotógrafo cruceño Pablo Manzoni. Luego de pasar la noche cobijado por frazadas térmicas en el hotel Incautama, un cielo azul le anuncia las nuevas sesiones. ´El trabajo es ajetreado y lo disfruto como nadie. Ver el romanticismo del paisaje es un privilegio´. El entusiasmo empuja al fotógrafo que, según un amigo suyo ´ve la vida a cuadritos´. ´Yo veo siempre el ángulo y los lugares... los lugares donde saqué las imágenes son hermosos. Los bolivianos somos muy afortunados de tener esto´. Dicho, esto, a culminar las últimas tomas en el muelle, en un columpio casi onírico y en medio de la vegetación lacustre.
Pablo disfruta al máximo su trabajo, se conecta con la modelo, le hace bromas a ella y al equipo de producción, consiguiendo imágenes muy naturales. ´A mí me encanta trabajar con gente muy creativa porque es un desafío. Estamos haciendo fotografía muy poco convencional, utilizando elementos que no son icónicos. Estas nuevas ideas como que te contagian esa adrenalina de buscar cosas que ves y no quieres ver´.
En el muelle, Mario coloca a María Julia vestida en el blanco natural de alpaca y a Luis Fernando con un abrigo negro en la pose del guardaespaldas. El cuadro de la Primera Dama y su seguridad.
´El trabajo mío es captar lo mejor de la gente en toda su magnitud. Todo lo que parece cansancio, para mí no lo es. Cuando miro una fotografía me quedo en ella dos horas hasta estar convencido de que salió como quería... Soy un tipo que disfruta de este trabajo´, dice Pablo mientras sigue contando la historia a través de su lente.
El encanto de Maju
Una gran sonrisa a prueba de malestares. Maju, como le dicen con afecto a la modelo peruana María Julia Mantilla, pareciera haber olvidado los imprevistos del día anterior y posa para las últimas fotos de la sesión. Como si fuera poco, los asistentes se apresuran a fotografiarse con ella y antes de cambiarse, la prensa la requiere para entrevistas. Gajes del oficio, no por nada fue Miss Mundo 2004.
´La invitación surgió con el gerente de la marca de Liliana en Perú, Antoine Six; me dijo que iban a hacer el catálogo. Yo había escuchado ya de Liliana Castellanos y estuve encantada de participar´.
Maju llegó a la 1.00 del domingo a descansar y de ahí se lanzó al trabajo, con muy poco tiempo para disponer. ´Las locaciones fueron muy bien elegidas, iban muy bien con la ropa y me sentí perfecta hasta que llegamos a Chacaltaya. Allí estuve muy mal, pero faltaban tres fotos que sí o sí tenía que realizar, así que las hice´. Y ni bien llegó al hotel, fue directo a descansar.
El semblante de hoy es otro. ´Las últimas fotos fueron muy rápidas y quedé muy contenta con la producción. Desde que llegué me han tratado muy bien, han sido muy cariñosos y muy atentos, eso te hace sentir más en familia´.
El día ha terminado y todos se disponen a descansar. A llegar, el semblante de Liliana Castellanos anuncia una noche de sueño reparador. Pero quién sabe, todavía queda mucho para dejar el catálogo impecable. Mientras tanto, están de regalo estas imágenes.
PERFILES
María Julia Mantilla. Tiene 23 años. Nació en Trujillo, Perú. Es modelo desde los 16 años, aunque desde niña sintió la vocación. Ganó el Miss Trujillo, el Miss Perú y en China se coronó como Miss Mundo 2004. Es rostro de marcas como Ésika.
Luis Fernando Zetter. Nació hace 25 años en Guadalajara, México. Invitado a modelar durante la preparatoria, ha participado en desfiles de marcas como Hugo Boss y ha desfilado en pasarelas importantes como las de Los Ángeles y Milán, entre otras.
Liliana Castellanos. Diseñadora nacida en Tarija, vive y trabaja en La Paz. Con amplia experiencia, su ya marca lleva seis años en el mercado y sus productos en nobles fibras de camélidos se venden en Bolivia, Perú, México, Argentina y Edimburgo.
Mario Vargas Vargas. El experto en comunicación de moda nació en Santa Cruz de la Sierra hace 47 años, pero radica en España hace 28. Ha sido director de la revista GQ, redactor jefe y editor de Vogue España. Hoy encabeza prestigiosas campañas.
Pablo Manzoni. El fotógrafo y empresario nació en Santa Cruz. Con una amplia trayectoria como fotógrafo, su agencia de modelos, Las Magníficas, catapultó su nombre como una marca registrada. Es la segunda vez que hace el catálogo de Castellanos.